¡Al día siguiente, me levanto con la luz dorada filtrándose por las cortinas de seda de mi lujoso apartamento! La realidad del contrato de matrimonio me golpea como un rayo, estoy sola en la cama, las sábanas hechas un lío de la noche anterior, donde miradas y compromisos sellaron nuestro destino.
Giro la cabeza y veo una nota en la mesita de noche. "Tenemos una reunión importante esta mañana. Te espero en la sala de estar. -Alexander". Suspiro, me levanto y voy al baño. Mientras me preparo para el día, mi mente repasa la propuesta de matrimonio y mi rápida aceptación. ¿Qué tan complicada será esta unión?
En la sala de estar, Alexander me saluda con una sonrisa encantadora. Desayunamos en un silencio incómodo, las palabras flotando en el aire como burbujas de tensión. Después del desayuno, Alexander rompe el silencio.
"Isabella, hoy tenemos una cena benéfica. Es la oportunidad perfecta para presentarnos como la nueva pareja de la alta sociedad. Necesitamos que esta farsa sea convincente", dice mientras revisa documentos y planes detallados.
Asiento, aunque mi mente está llena de preguntas sin formular. La fachada de nuestro matrimonio de conveniencia ya está en marcha, y la ciudad nos observa con ojos curiosos. Nos sumergimos en la vorágine de preparativos para el evento, eligiendo atuendos elegantes y practicando sonrisas ensayadas frente al espejo.
La noche cae sobre la ciudad, y entramos al evento benéfico como los recién casados más comentados del momento. Las cámaras parpadean mientras posamos juntos, sonrisas cuidadosamente diseñadas para la audiencia. Sin embargo, detrás de los destellos de las luces, algo más se cuece.
Durante la cena, Alexander y yo compartimos pequeñas charlas con los asistentes, tratando de disimular la desconexión que crece entre nosotros. La tensión sube cuando lo veo interactuar íntimamente con una de las invitadas. Nuestros ojos se encuentran brevemente, revelando incomodidad y confusión en los míos.
Después del evento, de camino a casa, la tensión estalla. Finalmente, no puedo contener mis emociones. "¿Qué pasa, Alexander? ¿Este matrimonio es solo una farsa para ti, verdad?"
Él suspira, mostrando una vulnerabilidad inesperada. "Isabella, esto no es solo una farsa. Hay cosas que no puedes entender por ahora, pero hay más en juego de lo que piensas".
La confesión me deja aún más confundida. Mientras la noche cae en silencio en el apartamento, el misterio que rodea a Alexander Sterling se profundiza.
En los días siguientes, navego por las aguas turbulentas de la alta sociedad, donde la traición y la ambigüedad acechan detrás de cada sonrisa. A medida que mi relación con Alexander se vuelve más compleja, me pregunto si podré descubrir los secretos detrás de mi esposo y si mi propio corazón encontrará un lugar en este matrimonio, que, aunque pactado, está lejos de ser simple. La historia apenas comienza, y los próximos capítulos prometen revelar más capas de este enigma emocional que nos envuelve. ¡Estoy lista para lo que venga!