- No me puedo creer que aunque no esté Jordan, haga que vea una película de miedo - digo sentándome en el sofá con un bol de palomitas con Nutella por encima. Estamos Scott, Jack y yo en la casa de Jack aprovechando que sus padres y su hermana han ido a ver a sus tíos. Es de noche y hay tormenta. Probablemente, nos quedemos a dormir aquí. Y, para rematar, tengo que aguantar una película de miedo que los chicos quieren ver porque mi querido amigo les dijo que era muy buena. Puto Jordan. Podía quedarse calladito un rato. La próxima vez que le vea le obligo a hacer una maratón con Titanic, El Diario De Noah y Querido John. - Vamos, mofletitos. Seguro que no da tanto miedo, no seas dramática - Jack se sienta a mi lado y coge una palomita de mi bol. Sí es otro, ya estaría sin mano. - Ya, cla

