- ¡DESPIERTA! - grito golpeando la cara de Lara con su propia almohada. Acabo de llegar a su casa para ver cómo se sentía y me la encuentro roncando con la boca abierta. - ¡LA MADRE QUE TE PARIÓ! ¡ME QUIERES MATAR DE UN ATAQUE AL CORAZÓN! ¿¡O QUE!? - me devuelve el grito mientras se incorpora un poco en su cama. - Uy, lo siento. Es que la almohada te ha visto tan irresistible que se ha abalanzado sobre ti - ironizó divertida a la vez que ella se pasa las manos por su cabeza despeinada. - Ja-ja muy graciosa - gruñe con molestia y se levanta para ponerse en marcha - Voy a arreglarme - anda hacia el baño - ¡No me cotillees! Hago oídos sordos y me pongo a repasar cada cosa de su cuarto. Que se joda, ella cotillea todo el tiempo mi habitación. Se sabe mejor que yo dónde están mis cosas. Un

