Sin descanso

1736 Words
Apenas Siri recuperó la compostura, coloqué los cristales atlantes de nuevo con Dorian. Sería un problema si despertara y no los tiene cerca. Valto, comienza a dar indicios de despertar, así que pronto tendremos que tomar decisiones sobre el siguiente paso. La idea principal era detener a Gander acá, pero terminamos enfrentando a Inier y aniquilando a cientos de aldeanos que estaban en la torre. Se supone que debemos liberarlos de ese falso ideal de esperanza que ha impartido el hijo de Valto, no entiendo por qué la llamita pretenciosa quiso acabar con ellos. No conforme con eso, se esfumó de nuevo y sigo sin tener idea de cómo invocarla. - Niñas, están vivas… Pensé que habíamos muerto. - Casi, Valto… Los cuatro terminamos muy mal. - Lo último que recuerdo fue sentir un impacto que me hizo golpear esta pared, sentí mis huesos romperse y al instante me desmayé. - Así fue, yo comencé a tratarte y tuve en mismo fin, al igual que Dorian y según Anath, ella también. - ¿Fue Gander? - No exactamente… Vino uno de sus alquimistas, trajo consigo dos quimeras bastante fuertes y nos sacaron de combate. - ¿Cómo sobrevivimos? - Bueno, gracias a un poder que aún no controlo. - Entiendo, Anath… Despertemos a Dorian, no podemos estar demasiado tiempo aquí. Es momento de salir de la torre. - No es necesario despertarme, ya los escuché… Bah… Anny, buen trabajo… Le diste una paliza a Inier. ¿Cómo nos vamos y a dónde? - Solo a las afueras… Debe haber un indicio de cómo encontrar a Gander. - ¿A estas alturas crees que acabando con él, Jerah recupere la razón? - No tenemos otra alternativa ¿O sí? ¿Qué es esta magia que percibo a nuestro alrededor? ¿Es… Una barrera? - Sí, antes de perder el poder, creé esta barrera, aunque la verdad es más complicada que eso. Sin embargo, acá no somos detectados y quien venga no podrá vernos. - ¡Oh! Me agrada, pequeña Anath… De igual forma, salgamos de este apestoso subterráneo. Valto invocó su Ascensio y luego estaríamos contemplando las primeras horas de la noche en Jerah. Porta tenía razón, todo lo que pasamos allá adentro no era más que un instante en la superficie. Todos afuera de la torre siguen dormidos y no hay señales de Gander. Hay que comenzar a buscar, pero desde aquí estamos expuestos, vulnerables ante cualquier ataque. A penas y hemos recuperado algo de fuerza, no podemos darnos el lujo de recibir sorpresas. El cielo está completamente nublado, como si se acercara una tormenta, pero para estas fechas no debería llover. De hecho, acá en Jerah es donde menos llueve en cada ciclo anual. Algo no está bien. De pronto, las nubes formaron la espiral que habíamos visto anteriormente en los túneles. Gander está manipulando el clima de la aldea; cinco brazos torcidos en forma de espiral. Precipitadamente cayó un rayo de cada brazo y frente a nosotros apareció Gander y cada seguidor cercano. ¿No eran seis en total? - ¡Vaya! Se las arreglaron para quitar a uno de los míos. Tal vez Inier no era tan fuerte como profesaba ser, o mejor aún, entre ustedes se encuentra el reemplazo. ¿Serás tú, Anath? ¿Dorian? ¿O la pequeña alquimista? - Hijo… Ya basta… - ¡Ah, padre! No te había visto, lo siento… Se supone que serías el primero en desaparecer allá adentro. Bueno, las cosas no salieron como las planifiqué. ¡Pobre Inier! Gander es arrogante y estúpido, si Dorian era irreverente de vez en cuando, este chico molesto es una verdadera pesadilla. Tal vez deba sacarle los dientes para que tenga más respeto por su padre. - No me dejas muchas opciones, papá. - Siempre tienes una alternativa, debes verla por ti mismo, hijo. Yo estoy aquí para recordártelo. - Tienes razón y ahora mismo estoy decidiendo. ¡Adiós! Del cielo, cayó un rayo sobre Valto, el impacto nos hizo retroceder un poco, la fuerza de toda esa energía no podría ser soportada por ningún hombre; no si no cuenta con la protección adecuada. Sin embargo, una coraza especial ahora fluía alrededor de nuestro anfitrión. ¿Sería el mismo poder de la Llama? - Hijo, olvidas quién te enseñó lo que sabes. - No, padre, no lo he olvidado y por eso es que debo acabar contigo; eres un estorbo en mis planes y te niegas a acompañarme en esta cruzada. Bathory y Heget jamás serían un estorbo para mí. Ahora mismo daría mi vida por abrazar a mi padre una vez más; por caminar junto a él en el Valle de Bruma o explorar las regiones no habitadas por nuestras aldeas. Escuchar con atención sus sabias palabras y aprender a tener ese contacto que él tenía con la energía que mueve este mundo. Es un juego para él, pero una tortura para todos quienes tenemos a alguien en nuestro corazón, alguien que en el plano físico no podemos tener. De la nada, Valto ha transmutado una parte de nuestro aire para dirigir una ráfaga de viento directamente a Gander. Pero cegado por el rencor, él contrataca. Con una destreza que tomaría décadas de práctica, ha detenido el ataque de su padre solo para reorganizar la corriente de aire; cambiar molécula a molécula y transmutarla en una corriente eléctrica en sentido inverso. No hubo mucho tiempo, fue como si Valto tomara con sus manos desnudas los extremos del cableado de una nave. La energía de Gander entró y recorrió su cuerpo en segundos para dejarlo tirado en el suelo, sin voluntad, con una mirada que se perdía en el dolor. Pero dudo que un hombre como él tuviera miedo a la muerte, creo más que su dolor era en el alma. - Te he fallado, hijo… Espero que pronto vuelvas a encontrar tu verdadero camino. - Ya basta de hablar, padre. Tu problema es que nunca quisiste saber lo que de verdad sentía, lo que quiero y cómo me gusta que sean las cosas. Pero ahora lo sabes y además no podrás interferir. Y con una lágrima cayendo por su ojo derecho, cierra los ojos para replicar la descarga sobre su padre. Todo pasó tan rápido que no hubo espacio para defendernos. No tenemos oportunidad de salvarlo, ni siquiera de defenderlo. Pagarás, Gander… Eso puedo asegurarlo. - Bueno, ahora necesitamos nuevos ojos en Jerah. Tú, ven conmigo. Ustedes tres, denle un final rápido a nuestros invitados. - ¡Sí, señor! … Y delante de nosotros, Gander volvió a desaparecer. Se llevó a Porta y dejó a tres de sus seguidores para pelear con nosotros. Rápidamente los seis entramos en guardia; ellos están armados y a nosotros no nos queda más que buscar nuestras mejores maneras de atacar. - Chicas, no podemos dejar que esto se salga de control. - Ya se salió de control, Dorian. - Es cierto, entonces acabemos con esto. En medio de un grito, Siri atrapó los pies de nuestros adversarios con una transmutación simple y con dos rocas se hizo con sables afilados. Sin esperar, saltó sobre uno de ellos, quien también tenía sables y comenzó una lucha con un escenario favorable para Siri. Dorian creó un círculo de dagas de luz en cada mano y se acercó rápidamente al que tenía una lanza de plata. Esta lanza tiene runas antiguas en cada hoja y cada vez que impacta una de las dagas de Dorian, la luz se quiebra y la cuenta de las dagas disminuye. Esto puede ser un problema. Llegado mi turno, corro directo a mi adversario, y en la carrera frontal, para enfrentar a un aparente guerrero, invoco el poder del Círculo de Fuego una vez más. Empuño dos bolas de fuego y me apresuro para golpear su rostro. Él, sin esperar mi llegada, golpea el suelo y logra quebrar la trampa de Siri; salta del par de agujeros que aprisionaban sus pies y se crece un poco. Definitivamente es uno de los guerreros de Jerah. Ha roto su túnica y su cuerpo demuestra cuánta fuerza tienen sus músculos. No tiene armas, no más que su propio cuero que parece de acero. Una vez frente a él, golpeo, pero parece que no hay efecto; un golpe directo de su parte me deja sin aliento y con una patada en el pecho me hace retroceder unos cuantos pasos. Otra pelea dura y apenas acabamos de salir del subterráneo. Pero no tiene que ser así… Esquivar sus ataques es más sencillo porque él es fuerte, pero más lento que yo y por mucho. Sin embargo, su cuerpo es una coraza de músculos, no sirve golpear en seco, necesitaré algo más como yo. Allí, a punto de invocar una corriente de fuego, a lo lejos vi ascender un rayo. Sin duda es Gander planeando algo. El rayo golpea las nubes y para mi desgracia, comienza a llover; puedo manipular un fuego resistente, pero es probable que esta sea otra obra mágica de Gander. No debo arriesgarme a tanto. ¡Lo tengo! La coraza, al igual que las quimeras es externa, pero él sigue siendo humano. De un par de saltos logré golpear directamente su nariz y en su desconcierto tapé rápidamente sus oídos. Allí, sin oportunidad de que la lluvia afectara mi magia, desplegué una corriente de fuego que une mis manos desde adentro de su cabeza. No fue necesario hacer más. Con un salto me puse a salvo mientras este costal de músculos cae al suelo sin nada en su cabeza. A veces me da miedo ser quien soy y dejar que las ideas más extrañas se hagan realidad. Al ver esto, Dorian replicó mi ataque pero con sus veloces dagas. Atravesó el cráneo de su enemigo por la cuenca de cada ojo y de inmediato se hizo con la victoria en batalla. Por su parte Siri, estando tan cerca de su oponente, liberó un gas venenoso mientras transmutaba uno de los sables en una máscara para sí misma. Luego de eso, manipuló el gas para que fuese consumido enteramente por su oponente y en segundos los ojos de este se pusieron tan blancos como la piel de Inier. Habíamos ganado, creo que por la ira reprimida de la paliza que recibimos abajo y ahora la muerte de Valto. Una muerte que no pudimos impedir y que ahora deja una responsabilidad en nuestros hombros.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD