Capítulo 58 - El profesor de matemáticas

1565 Words

Ingresé al salón de Egan en el colegio, en dos días viajábamos a Grecia para la lectura del testamento de mi difunto esposo. No tenía idea lo que iba a pasar, pero papá tenía razón. A mí no me interesaba el dinero, pero era el legado de mi marido para sus hijos y bastante que lo vi trabajando para ellos. No había sido fácil superar la muerte de Deacon, día a día luchaba para salir de la cama y dar un paso a la vez cómo lo sugirió la vieja Cristal. Pero en la soledad de la habitación, lloraba hasta quedarme dormida. Cada vez que veía a mis hijos arreglados para ir al colegio se me partía el alma, Deacon era quien los llevaba, solo cuando viajaba yo lo hacía, y ese vacío me mataba, él se fue a un viaje de donde no tendrá regreso. Ver a Egan tan callado; él era un lorito, eso a uno como mad

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD