Capítulo 2

1028 Words
En realidad, no recuerdo mucho de aquel día, solo el simple hecho de que me sentía completamente vacía y perdida. Para mi mala suerte, en ese entonces estábamos de visita en la casa de una tía en Guadalajara, a diez horas de mi casa en auto, donde ni siquiera tenia una habitación propia para llorar, pero mínimo podía quedarme allí en paz, aunque esa ni siquiera era una opción, tenia trece años, jamás había agarrado el volante de un carro yo sola, menos iba a saber meter el clutch, y sacarlo lentamente para prender el carro, y aún menos iba a poder ver la carretera, era tan pequeña que lo único que veía era el tablero del auto, además, ni carro propio teníamos allí.  Pensé en todo eso, que en realidad era una perdida de tiempo, pero que servía como excusa para dejar de pensar un rato en su muerte y no llorar, aunque con el paso del tiempo y ver que no tenia sentido nada de eso, vino nuevamente todo a mi memoria, por lo que lo único que me quedo decirle a mi familia fue que me sentía mal y que tenia un poco de fiebre, me creyeron, ya que de tanto llorar me había puesto caliente y roja por el esfuerzo, y mi cara se veía por completo destruida. Pensé que eso serviría para que me dejaran ir a la habitación de mi tío, que por ese entonces compartíamos mi mamá y yo, pero no fue así, la cosa fue peor porque querían que me quedara con ellos en la sala o cocina, donde pudieran verme y estar al tanto de si algo más me pasaba.  -Si claro, alguien que se siente pésimo se siente mejor estando sentado y esparciendo los mocos aquí que en una cómoda cama descansado-conteste con sarcasmo. -No seas grosera, Althea-respondió mi madre viéndome seriamente.- Eso debe de significar que no te sientes tan mal porque sigues con tu cara de siempre de amargada En ese momento sentí mi cara hervir con coraje, que la mayoría del tiempo no me sintiera cómoda conmigo misma, y que no supiera que rumbo esta viniendo mi vida ya que no tenia nada más que solo una amiga, no se comparaba con esto, no era mi culpa ni momento de sacar el tema a flote, pero, ¿ cómo decirle a mi mamá la razón que tenia esta vez? Me quede callada, pensando una respuesta, pero lo único que pude hacer fue mirarla fríamente  -Relájate, te puedes acostar en los sillones, estarás bien, son cómodos.-comento mi tía riéndose de nosotras.-  No tenia nada más que decir, solo unas lagrimas que aguantar, no por la pelea, claro esta.  -Althea, te encargo que prendas la tele en el canal de espectáculos, por favor, quiero distraerme un rato con noticias no tan serias.-me pide mi tía.  Me dirigí a la mesita de centro que tiene en la sala, para luego saltar directamente al sillón y quedar con la cabeza completamente hundida en el, en esos momentos decidí que si era un buen lugar para llorar, y n se darían cuenta, pero si me quedaba así más tiempo me quedaría sin aire, por lo que se descarto como buena idea y me acomode. -Ándale Althea, apúrate para ver que hay de nuevo.-me apresura mi tía  -Ya voy, me estoy acomodando-conteste de mala gana Prendí la tele y lo primero que veo, de nuevo, fue otro balde de agua fría. La noticia ya estaba en la tele, es decir, me lo esperaba de los canales internacionales, pero no de los nacionales y menos como el programa de venga la alegría donde solo se dedican a lo nacional y a sus jueguitos entre los conductores.  -Esta mañana se confirmo la muerte de Chris Montreal en Quebec Canada, aparentemente por una sobre dosis de heroína, fue encontrado solo en su habitación de hotel... En esos momentos deje de escuchar lo demás, el ambiente para mi se había quedado sin sonido completamente, y lo único que sonaba, o más bien retumbaba en mis oídos era solo...se fue estando solo, sintiéndose solo, esto no podía estar pasando. Solo empiezo a sentir las lagrimas caliente en mis mejillas y reacciono. Me las quito de manera brusca de la cara para que no me vean llorar, no puedo dejar que me vean así, pensaran que estoy tonta, y si empiezo a llorar en silencio es muy obvio, ya que con solo un minuto y me pongo roja e hinchada como tomate. -Oye, hija, ¿ qué ese no es el muchacho que vez en tu serie? No respondo. No sé que responder, o más bien, como hacerlo, nada sale de mi boca en esos momentos, o no quiere salir, porque si digo que si en voz alta, lloraré y luego no podré dejar de hacerlo. Lo único que hago fue asentir lentamente con la cabeza, mientras intento esquivar su mirada que sé que esta buscando lo mía -Ay dios, pobre muchacho, que joven era.-dice mi mamá apenada, pero sin alguna emoción en su rostro -Si, pero él se lo busco, dejo que la adicción se lo llevara y lo consumiera, triste pero cierto-le contesta mi tía -Es cierto, se buscan esa vida, para que vea que no con solo tener dinero son felices, se dejan llevar por las drogas y los acaban.- dice mi mamá, y empiezan a hablar sobre como la industria del cine y la tele esta lleno de adicciones, prepotencia y más. Yo solo estoy enterrando las uñas de mis manos en mis piernas, tratando de que mi coraje se contenga y no contestarles. Claro que pensé en contestarles y defenderlo, ganas no me faltaban, pero era una simple niña introvertida que no tenia el coraje suficiente para contestarle a sus mayores, menos reprocharles y decirle que estaban mal, me habían enseñado que eso no se hacia, ya saben, educada por padres con pensamiento de antes, y no era capaz de recriminarles algo, siempre que trato de contradecirles algo,  decir que no estoy de acuerdo o alguna discusión terminaba llorando, soy tan débil, que no sirvo ni siquiera para defenderlo a él.  Que idiota soy. 
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD