17.

793 Words
Narra Nancy.  Años atrás. ¿De verdad quería romper esa línea? Las palpitaciones de nuestros corazones subieron porque los podía escuchar mientras seguíamos viéndonos con solo dos centímetros de distancia. Sus ojos verdes oliva se posaron en mis cafés oscuros mientras sentía mis labios temblar en la espera. Parecía que no nos cansábamos de estar así, como si esperáramos que el contrario diera el paso. Yo no iba a dar ese paso. Era consciente de que si lo hacía me perseguiría el resto de mi vida. En mi mente no cabía la probabilidad de que Oliver pudiera sentir algo real por mí. Pensé que estaba confundido. Y yo no iba a darle mi primer beso a un chico que no lo valoraría. Bajé la cabeza rompiendo nuestra conexión y me sentí vacía cuando sus manos tibias soltaron mi cintura. —Ehm... —Se aclaró la garganta. Yo seguía sin verlo, ardía de vergüenza —¿Entonces sí crees que puedo hacerlo? Asentí volviendo a mirarlo, esa vez dos pasos alejada de él —Tienes tu encanto, lo harás... Él sonrió y pude notar un extraño sonrojo en sus mejillas que me derritió. —Qué bueno, porque necesito conseguir novia antes de que acabe el año escolar. Cerré los ojos cayendo en la cruda realidad ¡Lo sabía! ¡Sabía que lo estaba planeando! ¿Pero qué podía hacer yo? ¡Nada! Seguir sonriendo como si me emocionara la idea. Resignarme a que él no iba a cambiar. Y no resignarme a que me estaba volviendo loca por él. Salimos después de eso del lugar, y nos encontramos con los alumnos de primer y segundo año ya caminando rumbo a sus aulas. Eso me hizo pensar en el tiempo en que estuvimos viéndonos fijamente. Me sonrojé, lo sé, así que casi corrí alejándome de él. —¡David! —Jadeé cuando me detuve, el chico no cerró la puerta al verme y me dejó pasar con la sonrisa de siempre —Gracias... —A ti... ¿A mí? Fruncí el ceño mientras acomodaba mi mochila y buscaba un puesto vacío. Bufé al ver que tendría que sentarme delante de Josefina, al costado derecho de Marcos, el único en el aula que le hablaba, aparte de Roselyn, y al costado izquierdo de... Scarlett. Le sonreí a la pelinegra recordando nuestra conversación esa mañana, pero esta frunció el ceño con una mueca y le susurró algo a David quien estaba al lado de ella. De nuevo pensé que Josefina estaba llenándole la cabeza quien sabe de qué cosas y sentí la necesidad de hablarle, porque por más que no estaba interesada en tener de nuevo una amiga, tampoco quería que tuviera una idea errónea de mi. ¿El problema? El chico de ojos cafés claro que me estaba viendo, de nuevo, haciendo que ocultara ese costado de mi cara con mi cabello. Él me incomodaba en demasía. —¡Hoy es el primer día de entrenamiento, babys! —Marcos, con su cabello largo amarrado con una coleta se mantuvo en la puerta después de que el profesor de Física saliera impidiéndonos salir al receso —¿Quiénes se anotaron? Me giré un poco viendo a Roselyn y a otras diez levantar la mano. —Ay qué maravilla, Josefina, ¿qué harás mientras nos matamos jugando? ¿Retocarte el cabello? Escuché risas de mis compañeros después de haber soltado ese comentario odioso. Es que no me pude resistir, me parecía injusto que tuvieran que obligarme a participar y a ella no. —No exactamente, Nancy... estaré con mi amiga Scarlett preparándonos para la obra teatral así que... les deseo suerte —Me guiñó el ojo mientras halaba del brazo a la pelinegra y quitaba del camino a Marcos. ¡¿La obra de teatro?! ¿No era la misma a la que Oliver se apuntaría? Aquello me alarmó, pero no por Scarlett si no por... Josefina. Estaba disfrutando molestarme ¿y si se había dado cuenta de que...? ¿A mí me gustaba Oliver de verdad? ¡Vergación!  Era tan difícil admitirlo, que dolía. Tenía miedo de que llegara una chica que lo alejara de mí, de eso estaba muy segura. —Adiós... —Casi susurré cuando Scarlett me dio una mirada. Vi a David sacudir la mano en mi dirección y le di una sonrisa a boca cerrada. —Entonces... ¿eres la capitana? —Me cuestionó un Marcos sonriente. Yo asentí sin mucho ánimo —¡Por fiiiin! ¡Vamos a ganar, nojoda! Sonreí pero al mismo tiempo sacudí la cabeza. Mi vida iba a estar un poco movida entre las ocurrencias de Oliver, los chismes que seguramente Josefina crearía, el equipo de voleibol, mis sentimientos por el ojiverde y... la mirada brillosa de David.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD