Christine estaba desesperada, llevaba horas en la delegación y no lograba comunicarse con Iker, ella estaba acostumbrada a que los abogados del consorcio le resolvieran los problemas, y nunca había tenido la necesidad de contratar otro abogado, así que no recordaba el nombre de ninguno. Estaba metida en este problema por culpa de Iker, él le había dicho que tenían que deshacerse de Alexander a como diera lugar, pero ella nunca se imaginó que fuera capaz de intentar matarlo, cuando recibieron la noticia en París él le había jurado que no había tenido nada que ver con el accidente, y ella había confiado en él, pero ahora ya no estaba tan segura. Estaba a punto de solicitar un abogado de oficio, y ofrecerle dinero para que le ayudara cuando Enzo llegó, él sintió pena por ella, al verla allí

