La luna ya habia salido y esta sería su ultima cena en casa. Padre mañana mismo parto rumbo al castillo.
Su padre con gran tristeza en su rostro le dijo: desde que naciste supe que estabas condenada hija mía, tu belleza y la situación en la que viniste al mundo no son compatibles... siempre traté de sacarlas adelante pero he fallado, todo es mi culpa.
Padre gracias a usted y a mis hermanas se lo que es el amor, nunca piense que fue su culpa... mi destino estaba escrito y si de algo es culpable es de hacerme completamente feliz, aunque este en un castillo mi hogar siempre será donde estén ustedes, nunca me olviden porque yo no lo haré y si tengo la oportunidad de regresar lo haré, y, espero que me reciban con los brazos abiertos.
Palabras que salían de una joven que sabía que serían las últimas horas que pasaría junto a su viejo padre.
La luna fue testigo de últimos lindos momentos que compartio su padre junto con sus tres hijas, su madre únicamente escuchaba del otro lado de la habitación.
Al día siguiente por la mañana tocaron a la puerta, era la comisión enviada para recoger a la doncella.
¡Buenos días! dijo su padre ¿vienen por mi hija cierto?.
¡Buenos días! contestaron todos.
Efectivamente venimos por Lady Lia señor, dijo la mujer encargada de la revisión, como es ya sabido el rey es muy generoso y a cambio de su doncella manda un gran obsequió, la mujer entregó una gran bolsa de oro.
El señor Gio lo tomó con gran vergüenza y tristeza en su rostro, y dijo nada de lo que el rey pueda darme vale lo que me esta quitando.
No se preocupe por su hija, ella estara mejor en el castillo que en esta casa, dijo la mujer con mirada despectiva.
Lia, antes de salir se despido con un beso en la frente de sus hermanas que aún se encontraban dormidas. y solo susurro las amaré y recordaré siempre.
Luego salió a encontrarse con su destino.
Su madre se encontraba cerca de la puerta y solamente dijo, hazlo bien y recuerda que es lo mejor para todos.
Ella solamente la vio y no respondió, siguió su camino al ver a su padre no puedo evitar derramar lágrimas, no puedo gesticular ninguna palabra, solamente lo abrazo con fuerza... quería que su abrazo quedara grabado en su mente para siempre, al soltar a su padre ella se dirigió hacia la mujer para ambas subir al carruaje, el cual comenzó a avanzar rapidamente, Lia volteo a ver a su padre el cual ee alejaba cada vez más.
Su padre dejó caer la bolsa de oro y susurro: mi vida sin una de mis hijas no tiene sentido ¡¡me han robado lo que más quiero!! ¿Por que Dios? ¿Por que te enseñas de esta manera conmigo?
Debes sentirte afortunada saliste de esta mugrosa aldea y vivirás en un castillo rodeada de riquezas y bellezas, de esta sucio lugar fuiste la única elegida, Dios te bendijo con belleza y eso te dará la oportunidad de conocer y disfrutar de algo que jamás imaginaste.
¿Usted cree que eso me alegra?
Pues es mejor que cambies esa cara para cuando lleguemos al castillo, porque podrás ser muy bonita pero ni al rey, ni al príncipe le gustan las mujeres con el rostro amargado, ellos no dudarán en arrancarte la cabeza para ver si eso te hace feliz de una buena vez.