Emma abría los ojos poco a poco, sentía que había dormido un día entero, pero al darse cuenta no estaba en su cama, estaba tapada con las cobijas y seguía teniendo puesto el vestido. El aroma al perfume de Nicolas inundo todo su ser y se le dibujo una gran sonrisa, se giró y vio que estaba sola en la cama. Se dio cuenta que el sol entraba por la ventana. ¿Pase la noche aquí? Se pregunto, estaba por levantarse cuando la puerta se abrió. Vio a Nicolas entrar con diferente ropa a la de ayer. Tenía dos tazas en su mano. - Buenos días amor – le sonrió, se acercó a la mesita de noche y dejo las dos tazas – Ian me dijo que le debemos una, les dijo a tus padres que te quedaste dormida en su casa – le dio un beso en la frente – Te traje una taza de té n***o – Emma lo miro con una sonrisa – Me dij

