Nicolas le daba el primer sorbo a su té inglés, no era mucho de tomar tés, pero le ha dado una oportunidad y le están gustando los tés. La puerta de la cafetería se abre y ve que entra Ian, le hace una seña y se va a sentar a su mesa. - Hola – sonrió Ian – Perdona la tardanza, estaba con Emma y no me dejaba ir. - Descuida – sonrió divertido – No sabe que estás conmigo ahora ¿verdad? – Rafa negó con la cabeza – Perfecto – suspiró – Ordena algo, por favor. - Si, deja que la mesera deje de babear y venga a tomar mi orden – le hizo una señal y esta vez sí fue la mesera – Quiero un smoothie de fresa. - Enseguida ¿algo más? - Solo eso – dijo Nicolas – Bueno Ian – lo miro – Necesito tu ayuda. - Dime para qué soy bueno – le sonrió. - Mi familia tiene una gran finca en Valle de Bravo, de hec

