—Demian, son demasiados —mascullo mientras somos rodeados por estas criaturas, nos mantenemos espalda contra espalda con nuestra guardia en alto, la tensión aumenta al igual que el número de esos entes, miramos a nuestro alrededor tratando de asimilar la situación. —No tengas miedo ¿Ok? —dice Demian en un intento por tranquilizarme, pero algo en mí se siente vulnerable, temblorosa como una jodida gelatina desde lo ocurrido esta tarde—. Yo te sacaré de esta, Kali Ann —afirma y una de esas criaturas se abalanza contra mí en una estela de humo n***o, levanto mis palmas y dejo mi energía fluir, aun estoy cansada por el encantamiento del espejo, prácticamente acabé con una legión de demonios que aguardaban en él, es normal que esté agotada, pero debo esforzarme más. Una ráfaga de energía sale

