Desperté con el sol, me quedé en mi cama pensando la noche anterior y lo mucho que me divertí por primera vez. Me levanté y cambie, abrí las ventanas para que entrara aire y bajé hasta la recepción con mi carta para la tía Jane en la mano, Hurley estaba allí con un gran papelerío frente a él. —Buen día—saludé y el me sonrió. —Buenos días Malia—dejo un segundo de hacer lo que estaba haciendo para prestarme atención. —Quería enviar esto por correo y no sé dónde debo llevarlo—le mostré la carta en mi mano. —Bien, no te preocupes. Debo llevar otras cartas hoy al correo, así que puedo llevar la tuya también, si así lo quieres—respondió mientras nuevamente tomaba el bolígrafo y escribía. —Está bien, muchas gracias—le sonreí y dejé la carta sobre la mesa donde este estaba. —Espera Malia,

