Observo encantada como sube lentamente su mano para pasarla por la mejilla que acabo de besar, al ver ese gesto tímido de su parte sonrío sin poder evitarlo. Pero aún así no soy plenamente consciente de lo que hice. — No debí de haber hecho eso — me digo en mi interior, supongo que debería sentirme mal porque después de todo no tendría que estar en este banco a su lado —. Tengo que aprender a reprimir ese tipo de cosas — ¿Porque hiciste eso? — pregunta aún con su mano en ese lugar — Sinceramente fueron tus palabras — continúo:—. Me pareció muy lindas las palabras que le dijiste, como esperaste porque me querías ver — ¡Oh! — exclama con un sonrojo subiendo por sus mejillas —. ¿Gracias?, no sé que decir en estos casos — me dice con una mirada tímida que me desestabiliza — No seas ton

