Subo hacia el piso donde reside mi oficina, entro a la misma. Antes de sentarme como hago cada vez, doy un vistazo alrededor como si fuera la primera vez que lo hiciera. Veo el escritorio caoba, la ventana que da hacia el exterior en la cual se vislumbrar un parque, así es, ese parque donde lo ví por primera vez. Lo conocí, entablamos conversación es profundas, de vez en cuando hasta perdimos la noción del tiempo hablando. Eso es lo más hermoso, cuando hablas con alguien y sin darte cuenta pierden el curso de todo. Eso es gran indicio de que los dos están disfrutando la conversación que están teniendo, por ende no quieren que termine así paso cada vez que nos encontramos, la primera vez sin quererlo, las veces siguientes consentido anteriormente por las dos partes. Con una sonrisa, me si

