Un dije de protección a la vista da un poco de miedo, pero la verdad es que te protege de todo desde mal de ojo hasta de brujería. Las personas que te regalan el dije sin tu pedirlo es porque te quieren proteger de cualquier mal.
Un dije de protección no es difícil de usar, pero no se lo puedes estar enseñando a todo el mundo porque no todas las personas que te conocen te desean algún bien al contrario hay personas malas que fingen ser buenas y viceversa es por eso que tienes que conocer bien. No todo aquel que dice ser tu amigo en verdad lo es. No te engañes al pensar que un amigo de toda la vida es un buen amigo porque al más mínimo error que cometas lo va a celebrar, es por eso que mantén a tus amigos cerca pero a tus enemigos mucho más cerca.
Las apariencias engañan y más cuando creemos que conoces bien a alguien.
Sigue narrando Dylan.
Las clases ya habían terminado y todos salimos de nuestro salón a la salida de la escuela. Mis padres todavía no han llegado y no me preocupo porque hay muchos compañeros más y el señor vigilante, que es mi buen amigo. Solo pensaba en lo que me dijo mi maestra en el salón, la verdad me pareció muy extraño que ella me haya hecho la pregunta de que si vi a la mujer, ¿Sera que ella tiene poderes o algo así?
¿Poderes? Vamos Dylan, cada vez estas más loco, la maestra no tiene poderes.
Me senté en la banca con un amigo un rato hasta que ví la camioneta de mi papá. Él se estacionó y mi mamá bajo para abrir la puerta de atrás. Volteo y me despido de mi maestra con un gesto de mano ella lo devuelve y hace una señal de silencio. No sé a qué se refería así que subí a la camioneta, creo que mi mamá no se dio cuenta de eso.
El camino hacia la casa fue rápido y cuando llegamos nos bajamos y fui rápido a la puerta, papá abrió y entramos. No dije nada y fui corriendo a mi cuarto, tiré el bolso sobre la cama y me metí al baño.
Abrí la llave del lavamanos y me eche un poquito de agua en la cara. Veo de reojo hacia la puerta de cristal de la ducha y una sombra estaba del otro lado, no me moví mi hice nada solo me quedé observando la sombra, solo escuché la puerta de mi cuarto cerrarse al igual que la del baño. Cerré los ojos y cuando los volví abrir la sombra tenía su mano sobre la puerta de cristal la quería abrir.
Mi respiración era entrecorta, no por miedo sino que no sabía lo que iba a pasar. No quería abrir la puerta de cristal porque no se quien pueda estar del otro lado.
- Shhh no digas nada .- Escuché detrás de mí -. No digas nada .- Repitió -. Si te escucha te llevará con ella. Tienes que ser inteligente, ella solo puede verte en la oscuridad. No debes de buscarla.
Iba a voltear pero no podía, ví hacia mi hombro izquierdo sin voltear por completo y sentí a alguien detrás de mí. El ambiente del baño se volvió frio tan así que empaño el espejo que esta sobre el lavabo, no podía gritar ni moverme.
- ¿Estás listo para jugar? .- Susurra -. Ella no te dejará ir de aquí fácilmente. Tus padres no podrán ayudarte, ellos no podrán escucharte.
Quería correr pero sé que será inútil.
Quería salir del baño, pero algo impedía que pudiera moverme. No sé quién está detrás de mí y tampoco quiero voltear.
- No te irás hasta que hayamos jugado un poco .- Susurra y coloca su mano sobre mi hombro derecho -. ¿Tienes miedo?
Era una mano blanca como la nieve y está tibia. Era una mano pequeña, así que puede ser un niño o una niña, el susurro de su voz no me deja distinguir.
- ¿Qué es lo que quieres? .- Mi voz sonaba temblorosa -. ¿Me harás daño?
- No vayas a voltear porque la mujer de blanco nos está viendo .- Dice con cuidado como si no quisiera que la escucharán -. Ella sabe que estoy aquí, pero no puede verme. Si te mueves ella nos llevara.
- No quiero jugar contigo .- Le dije -. Solo quiero salir de aquí.
Mamá – Pensé – Por favor ven a mi cuarto. No quiero estar solo aquí, por favor mamá sube .- Dije en un susurro -.
- No tengas miedo, estoy aquí para protegerte .- Menciona -. Solo tienes que hacer todo lo que yo te diga.
- ¿Protegerme de qué o de quién? .- Le pregunte -.
- De ella .- Susurra cerca de mi oído -. No puedes correr ni esconderte, ella no te dejara tranquilo.
Dylan Dylan Dylan Dylan - Comencé a escuchar - Es la mujer diciendo mi nombre.
Colocó ambas manos sobre mis hombros y la luz del baño se apagó. Está completamente todo oscuro. No sabía a donde correr, sentí que todo el baño había desaparecido.
- Ahora ella quiere jugar .- Sentí que me habló muy cerca -. No dejes que te encuentre, porque si lo hace perderás el juego. Solo tienes una oportunidad .- Susurra -. Ella no te debe de encontrar.
- ¿Qué tengo que hacer? .- Le pregunte -.
- CORRER! .- Grita con fuerza y se aleja de mi -.
Tape mis oídos con mis manos, sentí que ese grito me había dejado sordo.
No sabía qué hacer ni dónde esconderme. Pero de algo estaba seguro la sombra que estaba del otro lado de la puerta de cristal ya no estaba ahí, lo sé porque el ambiente se puso frío.
Me fui acercando poco a poco a la puerta del baño e intenté abrirla con cuidado. Pero no podía, iba a volver a intentar hasta que sentí a alguien detrás de mí, era ella.
Sentí que se iba acercando poco a poco a mí, hasta que me acordé del dije que me dió la maestra hoy en la mañana en el colegio. Metí mi mano en mi bolsillo izquierdo y saque el dije sin voltear. A los segundos la luz volvió y la puerta se abrió, salí de inmediato del baño y de mi cuarto.
Baje a la sala y ahí estaban mis padres. Me acerque a ellos y me senté. Estaba sudando.
- ¿Por qué tardaste tanto? .- Me pregunta mamá -. Pensé que te habías quedado dormido. Ya iba a ir por ti.
¿Y por qué no fuiste? – Pensé -
- Estaba en el baño, es que tengo mucho calor .- No quería decir lo que acaba de pasarme, porque es probable que me digan que lo estaba imaginando -.
- ¿Qué es lo que traes en la mano? .- Me pregunta papá -. Parece un adorno pequeño. ¿Lo puedo ver?
- Es un dije de la suerte .- Mentí -. Me lo regaló mi maestra, buenos a todos nos dio uno. Dice que cuando estemos pasando por un mal momento coloquemos el dije cerca de nuestro corazón y las malas cosas se irán y todo mejorara.
- Está muy lindo .- Dice mamá -. No lo vayas a perder. Qué lindo detalle de la maestra al regalarle el dije.
- Claro que no, lo cuidaré muy bien .- Le sonreí -. No lo perderé de vista.
Esto me protegerá a partir de ahora. Es mi protección.
- Bueno ve a cambiarte iremos a casa de un amigo de trabajo de papá .- Me dice mamá -. Nos invitaron a comer.
- Mamá, me acompañas a bañarme. Es que mientras me baño tú me puedes buscar la ropa y ayudarme .- Le sonreí espero que diga que sí, no quería ir solo -. No puedes decirme que no .- Seguía sonriendo y ella se ríe -.
- Claro amor, vamos .- Me dice -.
- Ya volvemos papá .- Le dije -. No nos tardaremos mucho.
Nos levantamos del mueble y nos dirigimos a mi cuarto, yo entre al baño dejando la puerta abierta y mi mamá se quedó sentada sobre mi cama.
Después de bañarme salí y fui a mi cama. Mamá salió del cuarto para que pudiera vestirme eso, sí le pedí que no me dejara solo, ella me espero afuera del cuarto.
- Ya estoy listo .- Dije al salir de mi cuarto -. ¿A qué hora hay que estar en casa del amigo de papá?
- En un rato más cariño .- Responde -. Bueno ahora ve con tu papá porque cuando te fuiste a bañar él también se fue a bañar y ahora me toca a mí. Él está en la sala .- Me dice -. Pero no vayas a bajar corriendo las escaleras que te puedes caer.
Yo asiente y voy directo a las escaleras cuando mamá me llama y me detengo para voltearme.
- ¿Dime mamá? .- La mire -.
- Tu dije, no lo olvides .- Alzó su mano y lo tenía. Me acerque a ella y me lo entrego, algo que no debo perder y casi lo dejo. No sé en qué momento esa horrible mujer aparezca de nuevo -. Sabía que lo ibas a olvidar por eso lo tome.
Suspire, pensé que me diría algo sobre el dije. Todavía no quiero decirle nada porque no la quiero asustar, pero sé que lo tengo que hacer. Es mi mamá y le tengo que contar todo lo que me pase aunque me diga “solo es tu imaginación cariño”
Sé que ella no ha vivido nada de lo que me está comenzando a pasar, pero sé que ella podrá ayudarme. Es mi mamá y sé que nunca me dejara solo, siempre estará para mí cuando más la necesite al igual que mi papá.
- Gracias .- Lo guarde en mi bolsillo y fui con mi papá -.
Llegue a la sala y me senté a su lado a esperar a mamá. ¿Tenía que decirle a mi mama por qué mi profesora me lo regalo o me tengo que quedar callado? Sé que tengo que decirle pero con las cosas que pasan no quiero que después de contarle me quite mi dije y se lo devuelva a mi maestra.
- ¿Hoy que hiciste en el colegio? .- Me pregunta papá -.
- Cuando llegamos la profesora nos dijo que resolviéramos unos ejercicios del libro de matemáticas .- Le conté -.
- Y ¿Cómo te fue? ¿Todos los hiciste bien? .- Pregunte -.
- Todos los ejercicios los hice excelente papá, la maestra me felicito delante de todos mis compañeros .- Respondí y él sonrió -. Y bueno después ayude a unos compañeros.
- Excelente campeón, que bueno que todo te haya salido muy bien, sigue así .- Me dice -. Estoy muy orgulloso de ti y sé que tu mamá también lo está.
- Pues todo lo que se lo he aprendido de ustedes dos .- Le dije -.
Seguimos hablando muestras esperábamos a mamá, ambos sabemos que ella se tarda un poco cuando se está arreglando pero no nos molesta porque aunque se tarde igual siempre llegamos temprano a donde quiera que vamos o nos inviten.
Antes papá perdía la paciencia y terminaba apurando a mamá, pero como mamá no le gusta que la molesten cuando se arregla pues castigo a papá y lo hizo dormir en el mueble. Si mi mamá es muy enojona por esa parte y bueno es por eso que papá y yo nos acostumbramos a la tardanza de mi mamá. Papá es el hombre de la casa pero mi mamá siempre manda, eso no se discute.
Comencé a pensar en lo que ocurrió en el baño, quisiera contárselo a mis padres pero lo más probable es que no me crean y digan que solo es mi imaginación. Yo sé que lo que vi es real pero no tengo a quien contárselo, además lo que me dijo mi profesora también me dejo pensativo. Creo que lo mejor que puedo hacer es como que nada paso y olvidarlo bueno eso espero. Olvidar algo como eso es difícil y más para la mente de un niño como yo que nada se le olvida.