Narra Dylan
Estaba en mi cuarto, listo para bajar a desayunar. Tomo el bolso de la escuela y abro la puerta de mi cuarto al intentar abrirla está se atascó. Dejo el bolso en el suelo e intento con las dos manos pero nada, comienzo a llamar a mis padres pero no me escuchan.
Cuando me doy la vuelta para ir a la cama observo la cajita sobre está. Me acerco con cuidado y la tomo en mis manos. Estaba como la había encontrado antes, lo más raro es que no tenía ni siquiera polvo, está muy limpia. La cajita es muy llamativa, pero no como para querer esconderla y no dársela a nadie, es linda pero no como para darla de regalo.
Pensé que se había perdido. Cuando pueda se la entregaré a mi papá. Es raro que hay aparecido en mi cama si la última vez que la vi fu cuando la guarde en mi bolsos pero después desapareció. Algo debe de tener esta cajita porque aparece y desaparece, lo malo es que no tenemos ninguna llave que pueda abrir este candado, así sabría qué es lo que tiene adentro. La agite un poco pero no escuche nada, de seguir esta vacía y yo queriéndola conservar.
Me regreso hacia la puerta e intenté abrirla nuevamente pero seguía atascada. Escuché una risa detrás de mí y me volteo con cuidado al hacerlo no había nadie más, así que me gire hacia la puerta. En eso la luz de mi cuarto comienza a parpadear pero no le tomo importancia de seguro es el bombillo que se está por quemar o es que está flojo. Veo de reojo hacia mi lado izquierdo y pude notar un vestido blanco cerca de mi cama veo un poco más u está una mujer con el miedo voy corriendo al closet y me encierro en el. Dejo un poquito abierta la puerta del closet y veo a alguien caminar de lado a lado, como si estuviera buscando algo. Con miedo me arrimo más hacia adentro del closet y tapo mi boca con mis manos para no gritar.
El closet estaba frío, me pase las manos por los brazos para tener un poco de calor. Iba a salir porque lo que estaba afuera ya se había ido, un suspiro me hizo detener de inmediato, con las manos temblorosa volteo y al hacerlo veo a una señora con una sonrisa horrible.
- Vengo por ti! .- Me dice con una sonrisa macabra y se lanza hacía mí -.
- MAMÁ! PAPÁ! .- Comencé a gritar con fuerza e intente salir del closet pero la mujer no me dejaba -.
Mi desesperación era grande porque sentí que la mujer me jalaba con fuerza como si me quisiera pasar a través de la pared de adentro del closet, de un omento a otro la luz de todo mi cuarto se apagó quedando todo oscuro. Ya no sentí a la mujer conmigo y eso me daba más miedo, no sé dónde pueda estar. Solo había una línea de luz u era la que se veía al otro lado de la puerta de mi cuarto, eran las luces del pasillo. Quería salir con cuidado pero escuche a alguien que se estaba sobre mi cama con cuidado, así que me adentre más en el closet sudando por el miedo.
¿Quién estará en mi cuarto?
- ¿Quieres jugar un pequeño juego? .- Escuche una voz detrás de mí -. Si juegas te ayudare a salir de aquí sin que te vea la señora.
- MAMÁ! PAPÁ! .- Comencé a gritar con fuerza e intente salir del closet -.
- No tengas miedo .- Fue lo último que escuche cuando la luz de mi cuarto volvió a encenderse dejando ver todo, nadie estaba sobre mi cama -.
Sé que no me lo imagine.
Pensé que nadie me había escuchado cuando la puerta del closet se abre de repente y veo a mis padres. Salgo rápido y abrazo a mi mamá.
- Cariño, ¿Qué sucedió? .- Me pregunta mientras me abraza -.
- Hay una mujer en el closet .- Digo con dificultad -.
- Campeón aquí no hay nada .- Dice mi papá y revisa el closet -. No hay nada, de seguro te asustaste con la ropa que está ahí dentro.
- Ahí estaba de verdad .- No quería soltar a mi mamá -. Ella estaba ahí, me dijo que venía por mí. No quiero que me lleve, no quiero.
- Hey amor vamos al comedor .- Me dice y mamá y asiento -. Tranquilo cariño.
Ella toma el bolso y salimos los tres de mi cuarto, se lo que vi y no estoy mintiendo.
Volteo hacia mi cuarto cuando estamos bajando las escaleras y veo a la mujer para en el marco de la puerta, nos estaba viendo directamente. Yo solo volteo e intenté ignorarla.
Nos sentamos los tres y comenzamos a desayunar, seguía con el miedo de que en cualquier momento esa horrible mujer se pueda aparecer.
- Amor .- Me llama mi mamá pero no le hago caso -. Dyaln, cariño?
- Dylan, tu mamá te está llamando .- Me dice mi papá y les prestó atención -. ¿Qué sucede?
- ¿Qué me decías? .- Le pregunté a mi mamá mirándola -.
- Te pregunté si ya te sientes mejor amor .- Me mira -. Estas como ido.
- Si, ya el miedo se me pasó .- Le sonreí -. Papá la caja aprecio otra vez en mi cuarto y esta vez sobre mi cama .- Le dije y él miro a mi mamá -. Cómo sé que no me crees ya te la daré .- Fui hacia el bolso y saque la cajita me regreso y la colocó sobre la mesa -.
- ¿Cuando la encontraste? .- Me pregunta papá -.
- Hace unos minutos, antes de que pasara todo eso .- Le explique -. ¿Qué harás con ella?
- Revisarla y preguntarle al señor Anderson de quién podría ser .- Dice -. Lo más probable es que alguien la haya dejado aquí por accidente y hay que devolverla a su dueño.
- Ou! Yo quería quedarme la, pero si tiene dueño hay que devolverla .- Mencione -. Además ya esa cajita no me está gustando mucho, desde que apareció las cosas cambiaran.
- ¿A qué te refieres con cambiar? .- Me pregunta mi papá -.
- No lo sé .- Me encogí de hombros y me volvo a sentar -.
Lo que acaba de pasar es algo que no quiero recordar.
- Bueno terminen de desayunar que hay que ir al colegio y a trabajar .- Interviene mi mamá -.
Después de comer, ayude a recoger la mesa y salimos de la casa. Subí a la parte de atrás del auto y vi hacia mi casa, y ahí estaba la mujer parada en unas de las ventanas que está en la sala, veía hacia nosotros. Como si nos conociera, me dio la sensación de que ella no puede salir de la casa ya que se podía ver el enojo en su mirada, quita la vista y ella ya no estaba.
- Ya llegamos amor .- Me dice mi mamá -.
Abro la puerta y mi mamá baja conmigo, me despido de mi papá y voy con mamá hacia la entrada de la escuela.
- Que te vaya excelente hoy mi amor, ya sabes se obediente en todo .- Me sonríe -.
- Claro que si mamá, te amo .- Bese su mejilla y entre a la escuela -.
Volteo y ella me saluda, después de que entre a la escuela voy directo a mi salón de clases. Espero que hoy sea un buen día.
Sé que los prometí a mis padres que sería muy obediente y eso haré, no los decepcionaré. No quiero que se enojen conmigo ni que me castiguen.
- Buen día Dylan .- Me saluda mi maestra -. ¿Cómo amaneces?
- Muy bien y ¿Usted? .- Salude -.
- Bien gracias, adelante .- Se hace a un lado y me deja pasar -.
Voy hacia mi puesto y observo a la maestra ella me miraba y al notar que la veía solo me sonríe.
- Bueno mis niños hoy toca matemáticas, por favor saquen sus libros y vamos a las página siete .- Dice -. Realicen los ejercicios yo estaré pasando por cada puesto revisando lo que vayan haciendo. Recuerda que si tienen una duda alcen la mano y los ayudaré .- Menciona y se sienta un rato -.
Después de unos minutos la maestra se levanté de su silla y se acerca a cada uno e iba revisando. Hasta que llegó mi turno se coloca a un lado y ve mi cuaderno.
- Excelente Dylan .- Me felicita -. Los ejercicios están muy bien, sigue así.
- Gracias, me estoy esforzando mucho .- Le dije -.
Pensé que se iba al puesto de mi compañero pero se quedó un rato a mi lado.
Ella de agacha hasta quedar a mi altura.
- ¿Te sucede algo cariño? .- Me pregunta -.
- No maestra, ¿Por qué lo pregunta? .- La mire y después mire mi cuaderno -.
- Es que te noto distante y un poco distraído desde que te vi llegar .- Me dice -. Sabes que puedo ayudarte en lo que necesites al igual que la directora, si te sucede algo no dudes en decirlo.
- No tengo nada maestra .- Le sonreí -.
- Sé que no debo de preguntarte esto pero ¿La viste verdad? .- Me pregunta -.
Estaba sorprendido, ni siquiera dije algo.
- Dime Dylan, ¿Has visto a la mujer verdad? .- Vuelve a insistir -.
- Sí .- Respondí -. ¿Cómo lo sabe? .- Pregunte -.
- Solo lo sé y ya dime ¿Cuando? .- Me mira -. Dime cariño ¿Cuando la has visto?
- Antes de venir a la escuela la vi, estaba en mi cuarto .- Mencioné -. Fue algo horrible, si no fuera porque mis padres me escucharon pues no sé qué hubiera pasado.
- Te prometo que ella no te hará nada .- Me dice -. Te regalo esta dije .- Me da un dije con forma de estrella y en el centro de la estrella había una nube -. Tenla siempre contigo y cuando veas a la mujer le enseñas el dije y se irá.
- ¿Está segura que se irá? .- Le pregunté -. Porque no la quiero volver a ver .- Dije con un poco de miedo -.
- Claro que sí cariño, ella de irá. Sé que eres un niño pero no le tengas miedo .- Me dice -. Además tus padres siempre estarán contigo, eso si no le comentes nada a tus amigos ¿Está bien?
- No le tengo miedo, es solo que me asuste al verla de repente. Sabe algo maestra .- Ella me mira -. Creo que conozco a esa mujer.
- Olvida que la viste Dylan .- Me dice -.
Yo solo asentí, ella se incorporó y continúo revisando los ejercicios de mis compañeros.
Me concentre en los ejercicio para poder terminarlos y para no pensar en la mujer que vi en mi cuarto, soy un niño y tengo que tener miedo pero es como si fuera una persona viva, me refiero a que no tengo miedo de verla. Pero que no tenga miedo de verla no significa que la quiera volver a ver, solo quiero que desaparezca y no me moleste. No quiero tener pesadillas por su culpa, o que haga que me quiera dormir con mis padres.
Lo que no se me hace normal es que la maestra sepa que la vi, es raro porque yo no le he dicho nada, solo lo saben mis padres. No creo que ella tenga algún poder o algo, pero se me hace raro que lo sepa. Se lo tendré que decir a mi mamá, no me puedo quedar callado sabiendo que mi maestra me pregunto algo que no tenía que saber.