Años después.
Esto de mudarse así sin previo aviso, es un poco complicado porque se puede correr con la mala suerte de que algo salga mal y no se pueda arreglar. Pero bueno esta es la segunda vez que nos mudamos por cuestiones de trabajo de mi esposo y mío. Nuestras vidas son un poco complicadas pero hacemos hasta lo imposible para que todo fluya como debe de ser, a nuestro hijo no le afecta esto de mudarse, ya que lo hacemos como algo divertido y así él lo va entendiendo.
- Y ¿Qué te parece la casa que compramos?.- Me pregunta mi esposo mientras me abraza por detrás -.
- Está preciosa, este será un hermoso lugar para Dylan .- Dije con una sonrisa mientras veía a mi hijo-. ¿La persona que nos la vendió cuando llegara?
- Estoy feliz de que te guste, ya está llegando .- Volteamos y efectivamente venia llegando en su carro -.
Se estaciono a nuestro lado y bajo del vehículo.
- Disculpen la demora, estaba terminando de cerrar trato con otros clientes. ¿Cómo están? .- Nos pregunta el señor Anderson -.
- Estamos muy bien gracias y usted? ¿Qué tal el viaje? .- Le pregunta mi esposo -.
- Un poco cansando, pero trabajo es trabajo .- Dice -. Bueno entremos para que terminen de ver su casa y los arreglos que me pidieron que le hiciera. Por cierto las cosas que enviaron ya fueron acomodadas en toda la casa, lo único que falta son los detalles que ustedes le quieran colocar, ya sea en la sala o en las habitaciones, ya que me informaron que ustedes mismos traerían unas cosas pequeñas ya que en el camión de la mudanza se podan perder o romper.
- Muchas gracias señor Anderson por hacerle los arreglos y por acomodarla toda .- Respondí yo -.
- No hay nada que agradecer señora Annie, ustedes son buenos clientes y tengo que hacer mi mejor trabajo para ustedes. Bueno entremos.
- Dylan, amor vamos a ver nuestra casa .- Llame a mi hijo y el vino corriendo con su mascota -.
El señor Anderson abrió la puerta y todos entramos, la casa es hermosa y tiene los arreglos que pedimos. Todo está perfecto.
- Esta casa está compuesta por seis habitaciones, tres en la parte de arriba y las demás en la parte de abajo. Cada habitación tiene su propio baño. Y hay dos baños para invitados los dos en la parte de abajo.
Vimos todas las habitaciones y están perfectas. Vimos todo lo que hay en cada habitación hasta el más pequeño rincón. Todas las habitaciones son grandes y perfectas para cuando nos quieran visitar la familia de mi esposo.
- Seguidamente tiene una hermosa cocina, hecha de mármol y con precauciones para el niño, ya que los niños siempre andan corriendo y no queremos que se lastime. La cocina tiene un código de seguridad para que pueda ser encendida y en caso de que el niño la encienda por accidente esta enviara una pequeña alamar y seguidamente se apagara.
Eso es algo bueno porque Dylan, siempre anda corriendo y jugando por todos lados y no queremos que nada le suceda.
El señor Anderson nos mostró toda la casa, me gustó mucho el sótano y el ático porque parecen una habitación más de lo hermosos que están. Ese fue una detalle que pedí que arreglaran ya que no quería que el sótano ni el ático estuvieran como en las películas de terror.
- Esto ha sido todo señores Clark .- Menciona -. Ya pueden disfrutar de su nueva casa .- Nos entrega las llaves -. Espero que todo haya sido de su agrado .- Hizo una pequeña pausa -. Oh casi lo olvido, puede que escuchen un pequeño ruido en una hora y no se molesten es que una nueva familia compro la casa de enfrente y se mudaran hoy mismo.
- No se preocupe señor Anderson, y muchas gracias por todo .- Le dice mi esposo -. Lo acompaña a la puerta.
- Que tengan buena tarde .- Se despidió y se fue -.
Escuchamos cuando encendió su vehículo y arranco.
Salimos y fuimos a nuestra camioneta.
- Bueno vamos a terminar de arreglar lo que falta para poder descansar un poco .- Mi esposo besa mi mejilla y luego se separa de mí -. Dylan vamos por las cajas de tus juguetes .- Le dice y Dylan va corriendo a su lado -.
La verdad que estoy muy feliz con este comienzo, espero que todo sea para mejor y bueno que nada salga mal.
Tome una caja y entre a la casa, todo estaba casi listo solo faltaba unas cajas donde están las cosas de la sala y del cuarto de invitados. Esas son las cosas que nosotros mismo triamos para que no se dañaran en el camión de mudanza.
Voy directo a la cocina para preparar algo para comer, lo bueno de todo esto es que el trabajo de ambos nos queda muy cerca y pudimos contratar a una niñera que nos cuide a Dylan mientras estamos trabajando.
- Mamá, papá te manda está caja .- Me dice mi hijo mientras va entrando a la cocina -.
- Gracias amor, en un rato estará lista la comida .- Mencione -.
Le dije y él asintió.
- ¿Puedo ir a ver cómo quedó mi cuarto?.- Me pregunta -.
- Claro cariño, anda .- Le respondí -.
Él dio la vuelto y se fue corriendo a su cuarto.
Dylan tiene ocho años y la verdad es muy hiperactivo, pero es muy ordenado, obediente y muy inteligente. Es un buen niño, me hubiera encantado que mis padres lo hubieran conocido pero mi mamá murió cuando tenía quince años y mi papá cuando cumplí los diecinueve.
La verdad no recuerdo muy bien ese tiempo que estuve con mi papá, es como si mis recuerdos estuvieran bloqueados o algo, pero bueno no le doy mucha importancia a eso, pero sé que dónde quiera que mis padres estén nos están cuidando.
- Amor, ¿Sabes dónde coloque la caja con mis libros? .- Me pregunta Patrick, mi esposo -.
- Están en la parte de atrás de la camioneta, es la última caja que falta en tu oficina .- Le digo -.
Hay veces en la que Patrick trabaja en casa y otras no.
- Cierto, gracias cariño .- Da la vuelta y va hacia la puerta -.
Termine de preparar la comida y comencé a acomodar la mesa para sentarnos a comer.
- Amor, puedes ir por Dylan ya está listo la comida .- Le dije a mi esposo al verlo entrar con la caja en manos -.
- Si amor, ya lo voy a buscar. Espero que no haya hecho ningún desastre en los minutos que ha estado solo en su habitación .- Deja la caja cerca de la puerta y sube las escaleras -.
Después de arreglar la mesa y servir la comida, vi a ambos bajar las escaleras mientras reían. Se acercaron y tomaron asiento.
Serví la comida y comenzamos a comer.
- Campeón, ¿Qué te parece tu nueva casa? .- Le pregunta mi esposo -.
- Esta increíble, hay mucho espacio .- Dice con felicidad -.
- Ya tu ropa del colegio esta lista, está sobre la silla de que esta en frente del closet .- Le dije -.
- Mamá .- Lo mire -. ¿Crees que haga amigos en la nueva escuela?
- Claro que si amor, harás muchos amigos y los puedes invitar a la casa .- Él me sonríe -.
- Ya termine, puedo ir a mi habitación .- Pregunta -.
- Claro amor, pero recuerda que no hay que dormir tarde porque mañana es el primer día para los tres en nuestras actividades .- Le dije y el asintió -. Te cepillas y después a la cama, ¿de acuerdo?
- Si mamá, solo jugare un rato y después me iré a dormir. Los amos, ya me voy .- Dice y se va corriendo -.
- ¿Tu estas feliz? .- Me pregunta Patrick, mientras toma mi mano -. Espero que si .- Sonríe -.
- Muy feliz, gracias por todo amor .- Le digo -.
- No tienes nada que agradecerme amor, sabes que a ustedes dos los amo con mi vida entera .- Sonreímos y nos besamos -. Te ayudo a recoger la mesa.
Ambos nos levantamos y fuimos a dejar todo en la cocina, comenzamos a limpiar todo para que queda ordenado. Al terminar el sube a nuestra habitación y yo me quedo un rato en la sala, quería conocer más la casa, así que comencé a caminar por lo pasillo y entraba a cada habitación.
Después de ver todo, tome una caja que estaba en la sala y fui directo al ático para dejar ahí, ya que las cosas que están dentro de la caja es para ese lugar. Abrí la puerta y subí las escaleras poco a poco con cuidado de no caerme, al llegar encendí la luz y fui directo a una pequeña mesita que estaba en una esquina del ático.
Coloco mis manos sobre mi cintura y suspiro un poco, una brisa fría me cubrió el cuerpo, dirigí mi vista y estaba la venta abierta me acerque y la cerré. Observe a través de ella y vi a varios niños jugando y uno que otro carro que pasaba por el lugar. Me di la vuelta para dirigirme a la puerta, al acercarme note una pequeña caja en la esquina de la puerta. La tome y la observe.
Qué raro, no la había visto antes – Pensé –
Apague la luz y baje del ático con la cajita en manos. Esta como nueva, como estuviera esperando a que la encontrara. Dudo que sea de alguien, porque esta casa se construyó para nosotros y bueno en este terreno nunca a habido uno casa hasta ahora.
Al llegar al final de las escaleras cerré la puerta detrás de mí.
Me acerque a los mueble y me senté, observe la cajita con atención, estaba adornada con pequeños pedazos de tela roja sobre las esquinas de la caja, también tenía pequeños clavos con la punta de color dorado. Y por el costado tenía un pequeño candado, al verlo pensé que era de plástico pero no, no tenía ninguna llave para poder abrir ese pequeño candado. De seguro estuvo ahí cuando comenzamos a ver la casa pero ninguno la noto ni siquiera Dylan que es muy travieso.
Deje la caja sobre la mesita de enfrente y me levante por un poco de agua.
Escuche los pasos de Patrick y al voltear estaba en el marco de la cocina viéndome.
- Ya es tarde amor, vamos a la cama .- Me dice -.
- Si vamos, deje el vaso en el fregadero .- Me acerque a él y fuimos directo a las escaleras hasta que me detuve, ya que le quería enseñar la cajita que había encontrado en el ático -. Amor, mira esta extraña caja .- Nos acercamos a la mesita y la caja ya no estaba ahí -.
- ¿Cuál caja amor? .- Me pregunta -.
- No ninguna de seguro la guarde en otro lado, cuando la encuentre te la muestro .- Le dije y el solo asintió -.
- Bueno está bien, ya vamos a dormir.
Me pareció muy extraño que la cajita haya desaparecido así, o de seguro es por lo cansada que estoy que no me di cuenta de que la puse en otro lugar, pero bueno mañana es otro día y después del trabajo la busco. Y si no la encuentro fue porque me la imagine.
Fui a ver a Dylan y ya estaba dormido, así que me acerque con cuidado y le di un beso en la frente, lo arrope bien y salí de su habitación dejando la puerta un poco abierta por cualquier cosa.
Regrese a mi habitación y ya mi esposo estaba acostado, terminando de leer su libro, me acosté a su lado y lo abrace. Leyó unos cinco minutos más y dejo el libro en la mesita que está de su lado y se levantó para apagar la luz. Regresa y se acuesta a mi lado mientras me abraza.
- Que descanses amor .- Me da un pequeño beso y nos acomodamos para dormir -.