¡POV DE AMAYA! Esto me parecía un sueño, algo fuera de la realidad, aunque lo tenía sentado delante de mí, con una amplia sonrisa que me dejaba anonada. Aún así seguía pareciéndome una fantasía, que Fabien haya querido darme una oportunidad para conocernos era lo mejor que había pasado en mi vida. Si así empezaba mi día, no quería que terminara, porque cuando la noche llegara, me vería tropezar con la dura realidad que me esperaba en casa. Dejo de sonreír cuando pienso en que tal vez él solo quiere acercarse para llegar al fondo de lo que escucho, me siento desilusionada con aquella posibilidad que recorre mi cabeza. Mientras el bebe del café, dirijo la mirada aquella mesera, por un momento me fulmina con la mirada y ya luego me sonríe, al regresar la mirada a Fabi comprendo que no es a

