— Tenemos que descansar un poco, por favor, vamos a una cafetería, que hace demasiado frío. Lin me complació y nos fuimos a la cafetería que quedaba dentro del centro comercial, ahí ordenamos lo que queríamos. Después de sentirme mejor, me levanté. — Seré honesta, necesito separarme de ustedes, ya que tengo que buscarles sus regalos de Navidad. — Pero señorita, ya gastó demasiado en nosotras. — No te preocupes, Amaia, además, ¿Cómo no les voy a dar un regalo en Navidad? Esperen aquí que iré a buscarlos. Me marché a pesar de que Lin dijo lo mismo que Amaia. Encontré una tienda de variedades, entonces entré y comencé a buscar entre todo lo que ofrecían. — Esto es ideal para Amaia. Yo tomé una burbuja de cristal que se iluminaba, luego para Lin escogí un estuche de perfumes y para la s

