Paul estaba afuera con Carolina, ella estaba algo intrigada por lo que él la guio hasta la casa, así que decidió preguntarle. Cuando le respondió, se quedó sorprendida. — Ella es ciega… Renna salió de la casa y Eunice tenía la misma expresión en su rostro que Carolina, ambos se marcharon a practicar. — ¿Empezamos la práctica, profesora? — Creo que deberíamos almorzar, ya es hora. Renna tenía toda la razón, ya era mediodía, así que se dirigió a su carro en donde sacó unas cajas de almuerzo. — Lo preparé antes de venir, espero que te guste. Ambos se sentaron a comer, la comida estaba deliciosa. Al terminar, Paul preparó un poco de té. — Está delicioso, Paul. — Me alegro de que le gustara, profesora, también el almuerzo estaba delicioso. Después de descansar un poco, empezaron a pr

