**Punto de vista de Alice** El mes siguiente, todo parecía haberse calmado después del atentado. Aunque las cicatrices de lo ocurrido seguían frescas, el reloj de la vida continuaba su marcha y la familia Salvaterra no podía detenerse. Yo, a pesar de mis altibajos con Dere, volvía a mi rutina diaria, retomando mis clases de modelaje, donde cada día perfeccionaba los secretos del mundo de la moda, un mundo al que había aspirado desde que era una niña. A mi alrededor, el bullicio del trabajo seguía como siempre, pero mi vida parecía haber recuperado la normalidad, al menos en la superficie. El aroma del café recién hecho invadía la casa cada mañana mientras me preparaba para salir. Mi estilismo ya no era tan rebelde como antes; aunque me mantenía fiel a mi estilo elegante, había algo difer

