Capítulo 3. Tessa Abades. Siempre he creído fielmente en las segundas oportunidades, me aferró a creer que las personas merecen otra oportunidad, no todas son malas, algunas están rotas, después de observar a mi alrededor, pude darme cuenta de lo mucho que los jóvenes sufren, por las burlas, por problemas que no cuentan o por cosas que nadie sabe. Creo que yo pienso demasiado y eso es un problema para mí. Seguía sentada al lado de Newman, el profesor se quedó en silencio y suspiró, no hizo nada más que sonreírle con calidez y fingir que nada había pasado. Su actitud me dejó descolocada, el nunca hace eso, el nunca ignoraría algo así, pero lo hizo. Por él. Lo miro de reojo y recoge la caja con rapidez, no levanta la cabeza y tampoco se preocupa por ver a los demás, entonces, me do

