Capítulo 17

1219 Words
Ambos jóvenes regresaron a sus respectivas épocas, aunque ¿Cómo era posible siendo que la fantasma les había dicho que no podrían salir ? ¿A caso les mintió?, Elliot y Elizabeth no se podían explicar el por qué de esto. *Actualidad: Elliot* —Agh mi cabeza ¿Que paso ?— dijo Elliot mientras se tallaba la cabeza. — Wow ¿Dónde estoy ? — dijo aquel joven mientras observaba a su alrededor, después de ver por unos segundos se percató de dónde se encontraba, Elliot no se lo podía creer, así que con intensidad se tallo los ojos, pensando que era una mentira, pero pronto se dio cuenta, que estaba en su época, que estaba fuera de la biblioteca, así que de inmediato se puso de pie y empezó a correr en dirección a su casa, Elliot realmente extrañaba mucho a su adorado padre y quería poder volver a verlo. Aquel chico estaba muy cerca de su hogar, estaba tan ansioso. Después de correr por mucho tiempo, aquel joven por fin había llegado a su casa, toco la puerta muy fuerte, esperando que su padre le abriera, pero no obtuvo respuesta alguna, nadie salía, así que decidió abrir la puerta con la llave que siempre cargaba, al terminar de abrir, entro a su casa. — PADRE, YA LLEGUE — dijo aquel joven en un gran grito, pero seguía sin poder obtener respuesta alguna.  Esto empezaba a preocupar le, ya que su padre siempre le decía cuando iba a salir y aquel día, no le dijo absolutamente nada, Elliot empezó a buscar al señor Seliut, pero tampoco estaba en algún rincón de la casa así que aquel joven mientras intentaba tranquilizarse, optó por llamar a su padre, pero el celular mandaba a buzón directamente, Elliot empezaba a desesperarse, dado que su padre siempre contestaba.  Elliot decidió esperar, pero espero por horas y el señor Seliut seguía sin poder aparecer, todo esto era muy extraño y estaba haciendo que aquel joven empezará a entrar en un gran colapso, ya que esto no era normalmente lo que haría el señor Seliut y mucho menos sin avisarle, la noche ya se había hecho presente muy rápidamente, Elliot quería salir a buscar ahora a las calles, pero le preocupaba que su padre regresará y no lo encontrará, así que decidió acostarse en un sofá, confiando de que el señor Seliut estaría de nuevo con él. Elliot cayó rendido por todo lo que había pasado aquel día, pero no tardó mucho ya que entre ratos se despertaba, hasta que el sonido de la puerta principal lo hizo despertarse por completo. — PADRE — se levantó con emoción, en realidad aquel joven no había dormido muy bien. Elliot rápidamente vio que la persona que iba entrando, no era su padre, si no más bien una señora no tan adulta. — Oh, tu debes ser el hijo del señor Seliut, lamento la desaparición de tu padre, pero aún así, cumplo con hacerle la limpieza, esperando que regrese pronto— dijo de repente aquella señora mientras miraba con comprensión a Elliot. — Espere, tiene que estar confundida, a mi padre lo vi a penas esta semana — dijo Elliot muy asustado. — ¿Te sientes bien?, ¿Quieres que te lleve al hospital?, Creo que esto te está afectando, ya que tu padre lleva desaparecido más de cinco meses — soltó de repente aquella señora. "Meses" "Meses" "Meses" "Meses" "Meses" Aquella palabra retumbaba una y otra vez en la cabeza de Elliot. — Esto debe de ser un mentira — dijo mientras una lágrima recorrida su ojo derecho. — Es lo que más quisiera, pero hasta ahora, no se sabe nada el paradero — dijo aquella señora muy triste. Elliot set tiro al piso y mpezó a llorar muy amargamente, no quería creer lo que estaba escuchando, él quería a su padre, él que quería que el señor Seliut regresará a su lado, pero no sabía su paradero y eso le empezaba a atormentar.  *1901: Elizabeth* Elizabeth llegó a su época. —Agh— se empezó a quejar aquella joven. De pronto Elizabeth se percató de que Elliot no estaba a su lado y empezó a mirar a todos lados, a cómo pudo se paró y se empezó a tallar los ojos, dándose cuenta que estaba de nuevo en su época. — ¿Que?, Creí que habíamos entrado en otro libro— dijo la joven con mucha confusión. Elizabeth de nuevo se percató que estaba en su época —¡Regrese!— dio un gran grito de emoción mientras saltaba — Iré a mi casa de inmediato — dijo aquella chica mientras empezaba a caminar, aquella joven esperaba poder ver a Sebastián, su novio. Elizabeth rápidamente empezó a caminar, intentando darse prisa para poder llegar rápido a su casa, después de un muy largo camino, por fin había llegado. — Hogar, dulce hogar — dijo en un susurro. Aquella joven agarro el picaporte de la puerta principal y estaba dispuesta a entrar en su casa, cuando de repente, algo las detuvo. Elizabeth pudo escuchar que alguien venía llorando, así que de inmediato se volteo para poder ver de quién se trataba y que todo estuviera. Elizabeth pudo ver qué los que llegaban llorando eran sus padres, se veían tan desconsolados. — ¿Qué qué les pasó?— pregunto Elizabeth muy preocupada. — Tú, tú, tú— decía la.madre de aquella joven a un en shock. — Hija, tienes que ser fuerte — dijo de repente el padre de aquella joven. — ¿Que pasa?, Me están asustando — pregunto aquella joven con una ligera sonrisa. — Tú primo, su novia Amelia y Sebastián tú novio, salieron a comprar unos encargos, querían salir, pero en el transcurso, algo los golpeó haciendo que cayeran por un barranco y ninguno pudiera sobrevivir — dijo entre sollozos el padre de aquella joven. — No, es imposible, no puede ser — dijo Elizabeth mientras caía de rodillas. — Lo siento mucho — dijo el padre de aquella joven con severa tristeza. Elizabeth estaba llorando tan desconsoladamente y amargamente, ella no sabía que hacer, ya que su mundo se había venido abajo en esos momentos. *Biblioteca* Después de unos cuantos minutos, ambos jóvenes salieron de aquel libro. —¿Que paso?— preguntaron de repente ambos jóvenes con mucha confusión en sus rostros, mientras se veía que habían llorado mucho. — Ese libro les hizo ver qué eso es lo que puede pasarles si siguen estancados en querer cambiar su futuro y más si son con aquellos deseos que habían pedido con anterioridad— dijo Sabrina intentando que aquellos jóvenes ya no pensaran en querer cambiar su futuro con algún deseo, ya que si ese futuro estaba predestinados a pasar, era por que en realidad tendría que pasar, así que ambos jóvenes descubrieron que el destino de ambos, no podría ser cambiado por ningún motivo aparente, al menos que fuera de una forma normal, que con el paso del tiempo pudiera cambiar, así que pese a todo esto que había sido una gran lección, ellos seguían queriendo ayudar a la fantasma, a pesar de que al terminar está aventura, regresarían a sus vidas normales, donde sus futuros ya estaban destinados a pasar, ¿O tal vez no?, No lo sabían con exactitud.
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