— Auch, estos viajes siguen siendo dolorosos — dijo Elliot de repente mientras se ponia de pie.
Elizabeth no presto atención a lo que su amigo estaba diciendo ya que en esos momentos le estaba prestando atención a su vestido, el cuál estaba totalmente seco, también se tocó un poco el cabello, el cuál estaba seco igual.
— ¡Oh, mira! — dijo con emoción Elizabeth mientras invitaba a Eliot a tocar una parte de su vestido.
— Está seco — dijo Elliot en un susurro mientras dejaba de tocar aquel vestido.
De pronto Elliot tocó rápidamente su ropa y cabello, aquel joven pudo sentir que estaba seco al igual que Elizabeth.
Ambos chicos estaban realmente sorprendidos por lo que estaba pasando, dado que el tiempo de secado fue realmente rápido
— No se sorprendan, es una biblioteca mágica, ¿Que esperaban ?— pregunto Sabrina mientras salía de entre las sombras — ¿ Todavía no lo encuentran?— pregunto la fantasma con curiosidad, esperando que la respuesta de alguno de aquellos jóvenes fuera positiva.
Elliot le tendió la mano a Elizabeth para que se pudiera poner de pie, la cuál aquella joven acepto de inmediato, Elliot y Elizabeth se posicionaron al lado el uno del otro.
Ambos jóvenes al escuchar la pregunta de aquella fantasma de repente se miraron el uno al otro por unos cuantos segundos, para después de nuevo mirar a Sabrina con mucha tristeza, aquella fantasma ya se podía imaginar que la respuesta era negativa y cuando Ellizabeth y Elliot empezaron a negar con la cabeza, ella se dio cuenta que lo que estaba pensando era cierto, aquellos jóvenes seguían sin poder encontrarlo y por más que se esforzaran era un trabajo sumamente difícil a pesar del esfuerzo que ponían para ayudar a Sabrina, esa búsqueda se estaba convirtiendo en una búsqueda inútil por el simple hecho de que tenían que buscar entre un montón de libros en aquel estante, sumandole que también era muy poco tiempo dado que en aquel lugar el tiempo pasaba muy rápido, así que lo que se les había dado de tiempo para poder encontrar el libro de Sabrina, tal vez no les iba a ser de gran ayuda y además de que llevaban muy poco libros leídos o mejor dicho, en los cuales se habían adentrado en una aventura, se podía notar a simple vista en los ojos de aquellos jóvenes la decepción y el cansancio que tenían en esos momentos, ya que ambos sabían que aquel libro era muy importante para aquella fantasma y no tenerlo en sus manos, le causaba muchos conflictos dentro de ella ya que realmente quería saber que pasó con su vida, ella quería saber como fue que dejo el mundo, ella solo quería dejar de sufrir.
— No puede ser, necesito saber que me pasó — dijo Sabrina mientras caía de rodillas y se tapaba el rostro, ella empezó a llorar, en esos momentos estaba muy desilusionada, realmente estaba muy dolida.
— No tienes de que preocuparte, lo encontraremos — dijo Elliot mientras se acercaba a aquella chica para ponerse de rodillas a un lado de ella para luego posar su mano sobre la espalda de Sabrina para poder darle una palmada, intentando darle muchos ánimos, pero a Elliot le fue muy imposible darle una palmada ya que la mano de aquel joven atravesó el cuerpo de aquella chica.
—Es que ustedes no lo entienden, está era mi última oportunidad— dijo entre sollozos Sabrina.
Elliot se paró de repente y miro a Elizabeth muy extrañado, la cuál no podía dejar de ver a Sabrina con sorpresa ya que no sabía a qué se refería.
Elliot miro de nuevo a Sabrina.
— ¿Cómo que tú última oportunidad? ¿A qué te refieres?— pregunto aquel joven muy intrigado.
Sabrina se intento controlar y soltó un gran suspiro para luego ver a ambos jóvenes.
— La biblioteca como saben, es mágica y cuando empecé a ser parte de ella, me encontré con una persona, me asuste un poco, pero les contaré aquella plática que tuvimos — dijo Sabrina mientras empezaba a recordar.
*FLASHBACK*
Aquella joven iba despertando poco a poco, cuando de repente una ráfaga que llevaba consigo un libro paso frente a sus ojos para luego posicionarse en un estante en específico el cual se iluminó y rápidamente volvió a la normalidad, significando que en ese lugar estaba aquel misterioso libro, aquella joven empezó a pestañear muy rápido ya que no podía creer que algo así fuera posible, de pronto se puso de pie y se incorporo, empezó a ver aquel lugar con suma curiosidad, no recordaba haber visto aquella biblioteca.
—Hola querida Sabrina, soy el señor tiempo, bienvenida a este lugar del cual serás guardiana— Dijo aquel hombre mientras poco a poco iba apareciendo y caminando hacia ella para luego posicionarse enfrente de Sabrina.
Aquella joven se notaba muy nerviosa y asustada — ¿Que que hago aquí?— pregunto mientras miraba a aquella persona.
— Muy bien, te explico, lamentablemente alguien te mato y eso hace que estés encadenada a está gran biblioteca, la cuál es una biblioteca mágica y ayuda a aquellas personas a qué encuentren quien les hizo tanto daño en vida — dijo con sinceridad aquel hombre.
— Entonces ¿Me mataron?— pregunto aquella joven sorprendida.
— Si y tú deber es saber quién fue el culpable, el libro que explica por lo cual pasaste, ya viste en donde está oculto, tú deber será encontrar a una persona capaz de encontrarlo y adentrarse en ellos ya que tú no podrás dado que no puedes tocarlos, solo los acomodaras y regresarás a algún personaje en dado caso que logré escapar de su libro, más no los podrás tocar, cada persona tendrá treinta días, si no lo logra, lamentablemente se quedará en este lugar hasta que alguien lo logré y podrá liberarlos a todos, otra cosa muy importante, solo tendrás límite de intentarlo quince veces, las cuales serán a lo largo de los años, elige con sabiduría, ya que si no lo logras, nunca podrás descansar y aquellas personas vagaran para siempre en este lugar— dijo el señor tiempo mientras se iba.
— Espera, por favor— dijo de repente Sabrina entre súplicas, a lo cual el señor tiempo no hizo caso.
*Fin del FLASHBACK*
— Durante tantos años espere para poder usar mi última oportunidad, ustedes son la número quince, si no lo logran, lamentablemente todos nos quedaremos aquí — dijo aquella joven entre lágrimas
Ambos chicos soltaron un suspiro.
Elliot se reincorporo — Hay muchos libros, es difícil ciertamente, pero no imposible, te prometí que daré lo mejor de mi para encontrar el diario que tanto necesitas y lo cumpliré — dijo aquel joven con una gran sonrisa.
— Yo también haré lo mejor posible, debemos ayudarte — dijo Ellizabeth con una leve sonrisa, intentando darle ánimos a aquella fantasma.
—Ademas, muchas personas han pasado por aquí ¿Recuerdas en cuales libros se han adentrado?, Tal vez así podremos descartar algunos— dijo Elliot de repente con entusiasmo.
— Oh si, recuerdo algunos — dijo Sabrina mientras se dirigía al estante — Vengan, agarren los libros que les indicaré — dijo aquella joven rápidamente.
Elliot y Elizabeth se dirigieron a aquel estante, de pronto Sabrina les empezó a indicar unos cuantos libros para que se les facilitará un poco más poder elegir y así tendrían más probabilidades de encontrar el libro de Sabrina.
Ambos jóvenes pusieron los libros descartados en una mesa y después de unos cuantos minutos, ambos jóvenes habían logrado reunir treinta y un libros de cien, era un gran avance para aquellos jóvenes.
— En serio, muchas gracias chicos, sin conocerme han aceptado ayudarme y en serio se los agradezco, necesito saber que pasó realmente conmigo y no quiero que la búsqueda se termine hasta que se pueda encontrar aquel libro— dijo Sabrina mientras sonria muy levemente.