Eduardo no había ido inmediatamente a visitar a su familia. Luego de dejar a Jael había decidido ir al otro día. Entrar a la residencia de los Gómez puso tenso a Eduardo. Se había mantenido fuera de la vista de su familia. Por alguna razón siempre terminaba discutiendo con su abuela o siendo regañado por ella. La relación que tenía con su familia nunca había sido la mejor, menos perfecta. La única que mantenía un buen balance con ellos era Yamel. Él siempre terminaba discutiendo. Hoy no sería la excepción. Estacionó el auto frente a la puerta y entró directamente. La primera persona a la que vería sería a su abuelo. Prefería mil veces recibir los regaños de este que de su abuela, él era más racional y mucho más justo que los demás. Solo decía lo que era necesario, no hablaba tan a la

