Denisse dormía plácidamente en mi cama, no hay un día en donde mi hermana no se escabulla en las noches y se acueste a mi lado, pero esta vez tuve que dejarla inconsciente, ella no podía saber a dónde iba. _ Perdóname piccola _ susurré y le di un beso en la frente. Me amarré mi cabello blanco y me puse una gorra negra, cerré el cierre de mi chamarra negra hasta el cuello, me puse los guantes negros y esperé. Miré el reloj de mi muñeca que estaba escondido dentro de los guantes, cuando pasaron veinte minutos salí por el balcón de mi habitación que daba al lado derecho de la casa. Me agache y camine lentamente a la esquina del balcón y espere, la rutina de los guardias era cambiar cada veinte minutos, solo tenía cinco minutos para saltar del balcón y esconderme entre los árboles. Getto e

