14- Alivio

1505 Words
No pude dormir... No despues de saber que un niño inocente perdió la vida por mi culpa. Ademas el malvado ente oscuro me torturo toda la noche contándome a detalle todas las atrocidades que le hará a la pura e inocente alma del niño que falleció por mi tonto olvido. En cuanto amanece me doy una ducha de agua fría, me visto, guardo todas mis cosas dentro de la maleta y me dispongo a salir de este hotel. Al ver mi reflejo en las superficies pulidas del ascensor puedo notar mis pronunciadas ojeras negras debajo de mis ojos, me veo cansado, triste, abatido, deprimido... Creí que al tener mucho dinero todos mis días serían de pura diversión y felicidad, que todo sería super fácil para mi y que jamás volvería a sentirme deprimido pero... Pero la verdad me siento una completa mierda despues de saber lo que le ocurrió al niño. -Oh vamos juguetito llorón, no seas tan dramático, vamos animate!- La voz del ser resuena en el ascensor antes que la campanita me indique que ya estoy en el lobby del hotel. -Solo un fue un niño, hay muchos millones de niños más en el mundo, no se pierde nada- Asegura el oscuro ser antes de reirse, lo ignoro y ruedo la maleta fuera para ir al mostrador y entregar la llave. -Oye juguetito, me vas a ignorar despues de todo lo que hemos estado divirtiendo?- Cuestiona con voz grave y enojada el ser pues es verdad que no le estoy prestando atención. "Buenos días señor Fortia, espero que su estancia con nosotros haya sido placentera." Me saluda la sonriente y joven recepcionista en cuanto me ve, sonrio sin mucho afan mientras le entrego la llave. "Esperamos que vuelva pronto a visitarnos!" Se despide la chica, asiento sin decir una sola palabra antes de tomar el asa de la maleta para largarme de este lugar al que no pienso volver. -Oh vamos, no te lo tomes todo tan seriamente, tienes mucho dinero no es asi?- -No es lo que querías?- -Mira tu cuenta bancaria!- -Tienes de nuevo cien mil para ti solo y puedas gastarlos como quieras!- -Te acompañaré si quieres ir a gastarlo con las putas o tal vez quieras comprar la virginidad de alguna hermosa jovencita apenas legal- Insinúa el depravado ser, camino de forma cabizbaja tratando de evitar a las personas que me encuentro en la calle mientras en mi cabeza sigo escuchando el parloteo sin cesar del ser demoníaco. Entonces recuerdo que mis resultados de los exámenes médicos que ayer me realice ya deben estar listos por lo que desbloqueando mi celular pido un taxi de aplicación para que me lleve lo antes posible a los laboratorios. No se cuando deje de escuchar el infernal parloteo de ese demonio pero me alegra porque llego rápidamente a mi destino. Tras pagar con la tarjeta y verificar que solo gaste cien en este corto viaje, entro a los laboratorios, presento el comprobante y la enfermera asistente me indica que puedo pasar al consultorio del médico que me atendió ayer para que me entregue mis resultados. Me dejo caer sobre la silla, dejo la maleta a un lado y fijo mi mirada en el pulido y limpio piso. -Señor Fortia buenos dias- -Vaya, que le pasó?- -Tiene algún problema o porque se ve tan deprimido?- No parpadeo ni respondo las respuestas de quien me habla porque se que esa no es la voz del médico, además cuando la puerta se abrió todo el lugar se tiñio de rojo sangre y empezo a hacer mas calor. -Veamos, aquí tengo sus resultados, no quiere saber si su m*****o goza de salud o por el contrario, su pequeña fiestecita privada en un club nocturno de mala muerte donde folló sin condón le dejó alguna enfermedad venérea como recuerdito?- Se burla de mi el "doctor", se que es el demonio por lo que en mi mente deseo tener una enfermedad mortal que me haga morir de una vez. -Oh de verdad quiere acabar con su joven vida, señor Fortia?- Cuestiona el médico infernal mientras toma asiento sobre la silla que se transforma en un trono rodeado de grandes lenguas de fuego de color rojo sangre. -Solo soy un humano mas con el que haz hecho un pacto, no es así?- -Tu mismo lo dijiste hace rato, hay muchísimos jóvenes estúpidos que venderían su patética alma por dinero como yo lo hice- Me atrevo a contestarle al ser demoníaco sin verlo a los ojos, se que esta enojado porque no estoy haciendo lo que él quiere. -Puedes acabar conmigo como quieras, no pondré resistencia ni rogaré por mi vida, merezco sufrir en el infierno por lo que hice- Al instante el escritorio frente a mi se parte en mil pedacitos, el atemorizante y enorme ser oscuro que despide llamas por sus ojos se acerca a mi de forma desafiante. Se que está molesto y por primera vez en este tiempo me aventuro a mirarlo de cerca. -Hazlo- Ordeno derrotado, espero que me levante con su poder, que me queme con su fuego, que me quite la piel dolorosamente o que me provoque una cruel agonía como lo ha hecho antes pero... Nada sucede. -Esto no es nada divertido- La habitación vuelve a su limpio color blanco, el ambiente deja de ser pesado y oler a azufre. -Pon mucha atención a lo que voy a mostrarte- Me ordena el ser que de ha tomado la forma de un medico delgado, canoso, con lentes y que usa una bata blanca. En mis manos aparece una tablet negra, la pantalla se enciende, lo que veo hace que abra los ojos! -ES EL NIÑO!- Grito al ver al pequeño jugando con mas niños en un patio de una escuela infantil. -No le pasó nada al mini humanito, miralo, jugando y riendo con mas mini humanitos como él- Mis ojos se llenan de lágrimas pero entonces algo en mi cabeza me alerta. -No te creo, es un engaño no es así?- -Quieres engañarme para que deje de estar deprimido y puedas seguir jugando con mi pobre y patética vida o me equivoco?- Ni bien termino de interrogar al ser cuando de pronto caigo al suelo, al mirar a mi alrededor veo coloridos dibujos infantiles y escucho risas, musica e indicaciones de mujeres que me imagino son las maestras de esta escuelita. "Oye, tu eres quien me regaló la hamburguesa y papas ayer." De pronto la voz infantil del pequeño detrás de mi llama mi atención, el niño no se da cuenta pero el tiempo se ha congelado por lo que aprovecho para cerciorarme de que este bien. -Si, fui yo, como estás?- -Te sientes bien?- Le pregunto preocupado. "Tengo hambre, mi mamá no me deja traer hamburguesa o pizza a la escuela, tu puedes regalarme más comida como la de ayer?" "Estaba muy riquisima!" Unas lagrimas de alivio ruedan por mis mejillas mientras me rio de felicidad al ver que el pequeño está bien. Choco mi puño con su puñito y finjo que me dolió para hacerlo reir antes de decirle. -Te compraré más hamburguesas con papas y pizza pronto, está bien?- Revuelvo ligeramente su cabello para cerciorarme de que en verdad esta vivo este niño. "OYE! "No me despeines!" Se queja el niño quitandome la mano de su cabeza, me rio y me despido de él, entonces de nuevo estoy sentado en el consultorio del médico. -Entonces, porque me dijiste que le habias quitado la vida?- Cuestiona al médico que tiene una sonrisa gigante, literal de oreja de oreja mientras deja ver sus dientes podridos y afilados. -Ay juguetito chillón era una bromita, no me llevaría el alma de un niño por algo tan insignificante como regalarle una hamburguesa y papas fritas- -Ademas, los niños no pueden ir al infierno, es una tonta ley que no tengo ganas de explicarte- Puedo ver la molestia del ser oscuro quien deja de reir para mirarme de forma seria. -Señor Fortia buenos dias, lamento haberlo hecho esperar, tuve una emergencia en la madrugada- De pronto el médico de ayer aparece en el consultorio despues de abrir la puerta, el hombre se ve cansado y desaliñado pero tranquilo. -No se preocupe doctor- Respondo porque ahora estoy mas animado y listo para saber el verdadero resultado de mis exámenes médicos. -Tengo aqui los resultados de sus exámenes médicos señor Fortia, todo parece estar normal, pero le recomiendo que para la siguiente ocasion piense usar condón si tiene pensado tener sexo con...- El médico me sermonea acerca de todas las enfermedades venéreas que existen y sus terribles síntomas y consecuencias en el cuerpo, siendo el VIH la más temible de todas ellas. Después de entregarme condones de la mejor calidad, recetarme unos suplementos vitamínicos porque encontró que tengo una pequeña deficiencia y recomendarme comer mejor y descansar mas porque me veía "terriblemente agotado" me despido del medico y salgo del consultorio con energia renovada para hacer todo lo que ayer no tuve tiempo de hacer! ***By Liliana Situ***
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