-Lo mas rapido que podemos tener los resultados de sus estudios en sangre es mañana por la mañana-
Me informa el médico sentado frente a mi, lo que ofrece no me gusta pero no encontré otro laboratorio médico que realizara en minutos los analisis clínicos urgentes que necesito.
-Esta bien-
Acuerdo de mala gana, la enfermera procede a acercarme la gran aguja para sacarme sangre.
-Espera!-
Grito con miedo porque nunca me ha gustado que me entierren agujas en el brazo y menos que extraigan mi sangre!
De niño pocas veces me realizaron análisis clinicos de la sangre porque a pesar de vivir en un lugar tan pobre siempre tuve buena salud, así que no me gusta que me saquen sangre!
"No le dolerá señor Fortia, lo prometo."
Trata de consolarme la enfermera pero sus palabras no me sirven, al final cierro los ojos y por mas que intento no puedo relajar mi tenso cuerpo por lo que cuando la aguja entra en mi vena me duele demasiado!
-Eres un juguetito tan patético y chillón!-
El ser infernal se burla en mi oído, intento relajarme mientras abro los ojos, cuando lo hago me aferro a la silla con fuerza porque veo al demonio chupando mi sangre directamente de mi vena que sale de mi cuerpo.
"No se mueva señor Fortia o se romperá la vena."
Me indica la enfermera pero yo solo veo una mujer rojiza con cuernos que sonríe terroríficamente antes de abrir su gran boca y mostrarme su larga lengua vipeda.
Cierro los ojos con fuerza, mis manos aprietan la silla, los segundos corren con lentitud como si fueran años, quiero que esto termine, porque tarda tanto la enfermera en extraer poca sangre?
"Listo señor Fortia, ya puede abrir los ojos!"
La distorsionada voz de la enfermera acelera mi pulso, cuando abro los ojos observo que me han drenado casi por completo toda la sangre de mi cuerpo, entonces todo se vuelve oscuro y frío.
Mareado y sintiéndome débil despierto de nuevo, estoy recostado en una camilla, un suero esta conectado a mi brazo, una gota cristalina cae pausadamente en silencio.
-Donde...-
Intento preguntar a la par que me levanto pero no me siento bien por lo que me recuesto de nuevo.
"No se mueva señor Fortia, se desmayó después de que termine de sacarle sangre, no se preocupe estará bien en poco tiempo."
Me informa la enfermera, temblorosamente intento buscar mi celular y mi billetera, al sentirlas aun dentro de mis bolsillos me relajo.
-Que hora es?-
Cuestiono con voz adormilada.
"Son casi las seis de la tarde señor Fortia, en media hora la clínica se cerrara por lo que deberá irse."
"Quiere que llame a alguno de sus familiares para que venga por usted?"
Me pregunta la chica, niego ligeramente antes de trabajosamente incorporarme.
-Tengo que irme ya-
Pero es mas fácil decirlo que hacerlo!
Mi cuerpo se siente pesado y débil a la vez, la cabeza me da vueltas aún, no se si podré hacer lo quiero hacer hoy.
-Como se siente señor Fortia?-
Me cuestiona el médico con una sonrisa burlona en su rostro.
-Mejor, ya debo irme-
Comento mientras intento caminar derecho en camino por el pasillo hasta la salida.
-Pobre hombrecillo debilucho-
Escucho lo que el médico comenta con su enfermera, lo dejo pasar porque no tengo tiempo ahora, pero mañana le hare tragarse sus palabras al anciano doctor.
-Oye tu sangre sabe bien-
Comenta un niño que se acerca a mi, se que es mi demonio personal porque sus ojos brillan con un espeluznante destello rojizo.
-Te divierte torturarme verdad?-
Cuestiono al niño en voz baja porque hay gente a nuestro alrededor, el pequeño sonrie mostrandome sus dientes podridos antes de carcajearse.
-POR SUPUESTO QUE SI!-
Contesta el niño antes de echar a correr hacia la transitada avenida, intento detenerlo pero no puedo correr, apenas puedo caminar bien asi que miro impotente cuando un auto golpea el pequeño cuerpo pero...
Pero se vuelve neblina mientras se escucha la típica risa demoníaca del infernal ser!
-Va a matarme de un paro cardiaco-
Me quejo antes de que mire la hora, son casi las siete de la noche!
Mi estomago gruñe por hambre por lo que camino al restaurante mas cercano para ordenar comida, por suerte para mi encuentro una pizzeria y hamburgueseria famosa por lo que entro y ordeno.
Me dejo caer en una mesa alejada de las otras mesas con familias y parejas que comen felices, miro el recibo de mi compra en lo que espero que traigan mi pedido.
"Señor Bastian aquí tiene su orden."
Una de las dos chicas que traen mi pedido me informa.
Me incorporo ya que estaba recostado sobre la mesa, froto mi cara para despertarme mientras las chicas colocan la pizza familiar, la dos hamburguesas, las órdenes de papas y los dos refrescos que ordené.
-Gracias-
Agradezco a las meseras que se retiran, se que miran intrigadas pues no creen que ordené toda esa comida solo para mi.
-No he gastado ni veinte mil-
Pienso mientras devoro la hamburguesa doble con papas, miro la app del banco, aun tengo sesenta y ocho mil disponibles para gastar.
-Maldita sea-
Me quejo sorbiendo mi refresco de toronja que es mi favorito antes de tomar otro bocado de hamburguesa.
Mientras pienso en que gastarme el dinero que me sobra siento que un dedito toca mi mano, en que momento este niño se acercó a mi?
-Oye te vas a comer todo eso?-
Pregunta asombrado el niño que debe tener como seis o siete años.
-Si-
Respondo sin dejar de masticar, por fin me estoy sintiendo mejor, ya no me siento mareado ni débil, entonces me acuerdo que no habia comido nada ese dia y que vomité todo tan pronto llegue al hotel.
-Entonces por eso es que me sentía asi-
Susurro para mi mismo, el niño toma sin mi permiso una rebanada de pizza de peperoni antes de morderla y caminar hacia su mesa.
Desbloqueo mi celular, son casi las ocho, me siento bien y me veo fatal para ir a ver a Diana.
Si, ya se que dije que iría a verla de inmediato para desmentir al imbécil novio que sale con ella, pero la verdad es que no tengo fuerzas.
-Toma, el resto de la pizza y las papas son tuyas-
Le invito al pequeño que antes me robo un pedazo de pizza, su carita se ilumina, sus papas intentan negarse pero el niño termina por convencerlos.
Saliendo del restaurante con el resto de la segunda hamburguesa con papas que no comi, termino todo el refresco antes de tirar el envase.
-Creo que mejor iré a otro lado a divertirme-
-O puedo ir de compras de nuevo y mañana cuando me sienta mejor iré a ver a Diana-
Determino, extiendo mi mano y detengo a un taxi, le pregunto si acepta pago con tarjeta, el hombre dice que si por lo que le indico a donde debe llevarme.
Para las diez de la noche el centro comercial donde estoy está a punto de cerrar por lo que ruedo la maleta cuadrada y plateada hacia la salida.
De nuevo tengo ropa, calzado y relojes, como tenía antes de que Julian se apropiara de todo lo que era mio.
-Solo me quedan tres mil-
Miro la cantidad restante en la app del banco, esta bien, cuando llegue al hotel ordenare pasteles y dulces para comer, necesito azucar con urgencia.
Me estoy relajando con música suave, bebiendo un poco de leche con chocolate en este vaso mientras me sumerjo en la tina de hidromasaje de la habitacion cuando veo que el niño del restaurante se acerca a mi.
Me sobresalto y toso la leche, golpeo mi pecho para tranquilizarme antes de preguntarle que hace en este cuarto de hotel conmigo!
-El señor me dijo que estaba bien si venia a pasar la noche contigo-
Entonces como si fuera un globo, el niño hace mas grande, sus facciones sonrientes se distorsionan y entonces...
PPPAAAMMM!
El ruido y el estallido sorpresivo me hacen cerrar los ojos, el niño desaparece, en su lugar aparece una sombra negra en una esquina, sus tenebrosos ojos carmin me atemorizan.
-Te dije que no podias regalar nada de lo que compraras para ti-
Comienza diciendo la sombra que se agranda sobre la pared.
-Pero...pero regalé comida que no me iba a terminar!-
Asevero mientras dejo el vaso de chocolate a un lado aunque me doy cuenta que derrame un poco dentro del agua jabonosa.
-No importa si no te lo ibas a comer, no puedes regalar lo que compraste con el dinero, ese era el trato y ahora gracias a ti...-
En mi mente puedo observar al niño falleciendo repentinamente despues de que se comió la pizza, sus padres lloran tristemente mientras se despiden del cuerpo inerte de su pequeño.
-Pero...-
-Porque hiciste eso?-
Reclamo al ser quien me muestra sus colmillos afilados que derraman sangre.
-Porque rompiste la regla y ese niño inocente pagó con su vida tu error-
Lloro porque me converti en un asesino!
***By Liliana Situ***