Tientame

1810 Words
Jhon ahora tiene carta abierta ahora debe usar al máximo su experiencia, paciencia y en especial inteligencia tiene que estimular todos sus sentidos y ya tiene una estrategia. —Bien "Anastasia" quiero que tengas la mente abierta recuerda que todos tenemos derecho a buscar nuestra felicidad y placer sin ser juzgados, quizá hallan prácticas que no las desees experimentar o que no te gusten, por ello quiero que siempre te comuniques si estas en el límite de tolerancia. Te demostrare que aún sin tocarte puedo provocarte excitación. Ahora si tengo razón quiero que te entregues a mí completamente, que confíes en mí—. —De acuerdo, nunca antes he vivido momentos eróticos—. —Bien voy a comenzar un paseo por tus sentido, como tenemos la máscara todavía puesta podemos hacer el recorrido de inmediato—. Salen por el mismo lugar por donde había llegado Melany, él la toma de la mano y caminan por un corredor largo, bastante privado hay algunos del personal apostados en las puertas vigilantes que les observan hasta llegar a varios camarotes que se encuentran con las puertas  abiertas, se escuchan jadeos y voces inteligibles. —De acuerdo, mantente conmigo, yo te voy a a guiar, esta área están divididos en diferentes tipos de salas están abiertas porque los que estén participando allí desean ser observados o que jueguen con ellos, no te alteres pues solo estamos para ver, también están divididos según lo que desees, b**m, tríos, orgías, homosexuales en fin y cada uno tiene sus propios ambientes, accesorios etc, en todas las salas pueden encontrar condones, juguetes, artículos de aseo entre otros—. —¿Qué quieres que vea?—. —No seas impaciente pero lo que intento que te concentres no es solo si algo de lo que ves te provoca hacerlo si no, que entiendas que todos tenemos algo de voyeurista pues ver una porno o en este caso sexo en vivo, aun sin desearlo te calienta, algo que ves, que escuchas, que hueles todo puede encender la mecha de la pasión que tu crees esta apagada—. —¿Y si nos piden participar?—. —Diré que no te quiero exclusiva para mí, ahora entremos a esta sala b**m—.  Melany se impresiona al ver los accesorios en cuero, en una esquina está una chica encadenada están golpeándola con una fusta de cuero hasta enrojecer, hacia el otro lado está otra atada a una especie de cruz y tiene unas pinzas en sus pezones y en el centro esta otra en un potro que están poseyendo entre dos uno en su intimidad y otro en su boca, hay personas viendo al igual que ellos y otras que tocan o lamen a los que se encuentran inmovilizados, un chico vestido de cuero anda en cuatro atado a una cadena. —¿Te parece hacer algo así?—, le dice con su voz grave y como si se tratara de un susurro en su oído que hace que se estremezca.  —La verdad no—. —No escondas la mirada, no te avergüences de ser curiosa, ahora vayamos a otras salas—. Una a una las recorrieron, cuerpos entregandose, gemidos y respiraciones agitadas, olor a sexo y frases como que rico y no pares inundan el ambiente, el objetivo de Jhon esta cumplido pues el deseaba con este tur dos cosas, predisponerla a los estímulos que va a impartirle y también que no sea prejuiciosa al placer. Luego entraron al salón de orgía la hizo sentarse en una esquina distante donde todo se podía observar a detalle, pero lo suficientemente lejos para que entendieran los presentes que ellos no participarán, el se sentó detrás de ella como abrazándola para poder susurrarle al oído, había mujeres y hombres dandose placer indistintamente del sexo. —Observa la pareja que tenemos a la derecha, ves como esa mujer está dando y recibiendo placer de dos hombres, mira como la tocan y penetran, ¿alguna vez has fantaseado estar con dos hombres?—. —No—, responde con la respiración entrecortada. —Ahora observa la pareja a la izquierda dos mujeres y un hombre, ves como él la penetra y la otra mujer lame el lugar donde se unen, ¿alguna vez pensaste en algo así?—. —La verdad es que no—. —De acuerdo, ahora vamos de nuevo a la habitación—. —Está bien—, le dice con una voz que suena a susurro. La toma de la mano y la siente nerviosa, normal teme a lo que vendrá pero él está dispuesto a cambiar el miedo por deseo, trata de reconfortarla a través de un pequeño apretón de manos y continúan hacia la habitación, al llegar le pide que se siente a la mesa para comer unos postres y él trae algunas cosas de la cocina y la nevera, helado, frutas, chocolate derretido son algunas de las provisiones. —No sabía que te gustaba así que traje muchas cosas, la condición es que te alimentaré yo—. —Pero no soy una niña, porque has de alimentarme—. —Alimentar a una persona puede ser reconfortante y también para el que lo recibe crea un lazo una conexión además que puede ser muy excitante, atrévete a experimentar y después me dirás—.  —De acuerdo—. Primero toma las uvas y se las da a comer directamente de pequeños racimos haciendo que está suba su cabeza y deje expuesto su hermoso cuello, algunas uvas al morderlas van dejando un camino con su rico jugo por el cuello hasta llegar a sus pechos, terminan con esta fruta para pasar a otra cosa, Melany reacciona secándose rápidamente. —No sé cuál helado te gusta así que traje dos Stracciatella y Café—. El coloca un poco de ambos en una copa y toma un poco en la cuchara,—ahora quiero que abras sutilmente la boca y saque un poco la lengua—. Entonces la porción que tomó de helado lo introduce en su boca, rozando su lengua y sus labios, el frío contacto y la caricia con la cucharilla hacen que se le escape un pequeño suspiro, la escena es tentadora y más cuando Melany lo ve tomar una porción de helado y lamer toda la cuchara despacio con una lengua ancha y que te invita a pensar en que sería sentirla en tu piel, después de tantas cosas vistas es inevitable tener un pensamiento obsceno, eso la hace excitarse, siente como si comienza salir de su interior una lava que arde, está ganando la apuesta piensa, no me ha tocado y lo estoy deseando. Continúa con el helado y deja para lo último las fresas con chocolate, ya a esta altura él está excitado simplemente con eso, es una mujer muy sexi solo que no lo ha descubierto, la forma en que abre la boca y que saca su lengua lo hace pensar en un sin fin de posibilidades, así que verá si puede crear más cercanía si puede otorgarle el permiso de tocarla. —De acuerdo ahora abre de nuevo la boca y te daré fresas con chocolate, sabías que el chocolate es un afrodisíaco, para muchos es un estimulante—, coloca la fruta en su boca y al morder deja un reguero de chocolate en su boca, que ella instintivamente limpia con su lengua, mientras él lo observa como lame despacio sus dedos llenos de chocolate, sin apartar los ojos de los de ella. —Tienes un poco de chocolate todavía en el labio ¿me permites limpiarte?—, a lo que ella responde que sí, entonces él se inclina saca su lengua y con sutileza lame los rastros de chocolate, la escucha gemir mientras cierra los ojos entregándose a la caricia, vuelve a darle otra fresa y repite el proceso una vez más, ahora le deja un poco más de chocolate, repartido y lo limpia de nuevo con su lengua. —Hemos llegado al punto "Anastasia", en que necesito que me digas si puedo besarte y tocarte con libertad, porque estoy ansioso por eso, te prometo que no traspasare barreras que no me permitas, pero deseo demasiado besarte—. —Lo entiendo y yo también deseo que lo hagas—, entonces él toma su rostro en su cara y le da besos cortos intercalados con roces de su lengua en sus labios, como pidiendo acceso y cuando la siente por fin un poco relajada, la hace levantarse para tener más contacto y vuelve a tomar su cara para darle un beso que en un principio lento y luego se torna apasionado y lleno de hambre, la estrecha aún más a él y se funden en un beso.   Recuperan el aliento y la calma mientras tienen su frente uno junto a la del otro,—Te deseo muchísimo, pero quiero que esté de acuerdo con cada paso, no quiero apresurar nada, quiero que disfrutes al máximo de esta experiencia y que siempre al recordarla lo hagas con una sonrisa en tu rostro, ¿estás lista para dar el siguiente paso?, ¿para entregarte a mí sin reservas?—. —De acuerdo—. —Pero deseo que te quedes el resto del viaje, que por cuatro días seas mía, que compartas sus días y sus noches—. Melany lo piensa un poco y decide entregarse a la pasión, —De acuerdo, "Marco"—. —Entonces debes llamar a "Sébastien" y comentarle para que rechace tu traslado y sepa que todo va bien—. —Es cierto, dame un momento—. Ella toma el teléfono un poco excitada por la situación y marca el número de contacto que le dio "Sebastien", —Hola te habla "Anastasia", quería que cancelas el traslado, voy a permanecer en el barco y voy a culminar el viaje—. —¿Estás segura que es lo que deseas?, ¿no estás siendo presionada o coaccionada?—. —No "Sebatien", es mi decisión, quiero quedarme—. —De acuerdo entonces notificaré a mis superiores—. Melany cuelga la llamada y suspira espera estar tomando la decisión correcta, Jhon detecta su duda, la abraza por detrás y le dice al oído, no tengas miedo será una hermosa experiencia para los dos. —Yo también debo hacer una llamada si me lo permites, para que nada nos detenga en lo próximos días—. Por su parte Jhon no quiere ser interrumpido así que aprovecha de llamar a Jhoseph para ponerlo en sobreaviso le habla en clave y este de inmediato entiende que logró su cometido, así que felíz le respondió que sin problemas se veían cuando desembarcaran en Nueva York.  
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