Jhon no ha parado de pensar en "Anastasia" y en la situación, nunca le ha gustado darse por vencido, así que tiene que jugar su última carta, tiene que intentar disuadirla para que se quede, así que llama a "Sebatien" a su habitación quién más para ser su aliado.
—Buenos días "Sebatien", lamento molestarte temprano pero necesito saber que información tienes sobre la situación de "Anastasia"—.
—Se me ha informado que deberé prepararla para desembarcar mañana en el próximo puerto mañana—.
—Creo que puedo hacerla cambiar de opinión si tengo la oportunidad de pasar unas horas con ella, sino me daré por vencido, necesito que no le des respuesta a tus superiores antes de que pueda hablar con ella—.
—Está bien de acuerdo, pero deberán mantenerse con la máscara para respetar la privacidad hasta tanto no haya intimidad, pues si se va a bajar del barco no tendría sentido que sepan quién es quién—.
—Tiene sentido estoy de acuerdo, entonces quedamos así—.
Amanece y Melanie se siente como si hubiese tenido una pelea con Floyd Mayweather, Jr., pero nada hay que levantarse y tomar decisiones, se viste sport pero elegante y se prepara un café, la cocina está muy bien provisionada entonces decide no pedir nada al restaurante sino desayunar ligero con una galleta y una tasa de frutas, admira el mar desde su ventana y eso la ayuda a relajarse.
Toc, toc, "Anastasia".
Melany abre la puerta y se encuentra como es de esperar con "Sebastien", ya no con cara tan alegre, más bien es entre interrogante y apenado.
—Buenos días, pasa, cuéntame ¿me tienes alguna información?—.
—Hable con mis superiores, están muy preocupados con la situación, quieren ofrecerle la oportunidad de bajarse en el próximo puerto el día de mañana, le pagarán su estancia en un hotel y un vuelo a nueva york, tiene para decidir hasta las 8:00 pm—.
—Ya está decidido—.
—Mejor esperemos a esa hora para la respuesta definitiva, también vengo a traerle una invitación del señor Marco para almorzar con él, y debo llevarle la respuesta ahora mismo—.
—Ay Dios me pones en tres y dos ¿qué debo hacer?—.
—¿Por qué no lo toma como una despedida de alguien agradable?, no hay problema ni compromiso en eso—.
—Esté sería el momento en que llamaría a mis amigas y les consultaria, pero no tengo el celular y tampoco deseo hablar con ellas en este momento—.
—Yo no te puedo decir que hacer, pero piensa no podemos vivir con miedo, es cierto que al equivocarnos podemos sufrir, pero si no nos atrevemos a salir de nuestra zona de confort también podemos dejar de disfrutar y vivir la vida—.
—Me pone un poco nerviosa que la invitación sea en su habitación y no en un lugar más neutral—.
—Supongo que su objetivo es tener un almuerzo más privado, más íntimo, pero recuerda no tiene que pasar nada que no desees y tendrás un pequeño control para llamarme si me necesitas—.
—Está bien dale una respuesta positiva, asistiré a su invitación—.
—Pero deberás asistir con una máscara él también lo hará para proteger su intimidad—.
—Me parece maravillosa tu idea, estoy de acuerdo—.
—Entonces vendré a buscarte en un par de horas, si necesitas algo ya sabes cómo llamarme—.
Mientras tanto Jhoseph y Jhon conversaban en la habitación de este,—¿cómo pasaste la noche?, ¿lograste que tu esfuerzo por la pelirroja te diera resultado, preguntó Jhoseph—.
—Somos unos caballeros ante todo y no comentamos los detalles de nuestras aventuras a menos que compartamos alguna, pero no hermano, no tuve éxito—.
—De lo que te perdiste anoche hice un trío, si hubiese estado allí la bomba y ¿qué piensas hacer hoy?, ¿vas a participar en la sala comunitaria?—.
—No voy a quedarme aquí, estoy esperando una respuesta—.
—No me digas que es de la misma chica—.
—Si es la que deseo tener y no me voy a dar por vencido—.
—No entiendo cual es tu empeño con esa chica con tantas mujeres aquí, pero siempre has sido así, te encaprichas o empeñas con algo y no lo quieres soltar, así eras con los juguetes—.
—Que te puedo decir hermano, me encantan los retos—.
—De acuerdo entonces te dejaré solo, porque pienso en descansar antes la jornada de la noche, que tengas suerte hermanito—.
—Igual tú—.
Melany estaba un poco nerviosa, pero como decía "Sebatien", hay que atreverse a vivir, así que se colocó un vestido verde esmeralda con un detalle bordado de rosas blancas y roja en un costado, era recatado, con escote en V y de largo hasta las rodillas, lo acompañó con algunos accesorios y unas sandalias que dejaban ver sus pies y lucir su hermosa pedicure, no quería ser ostentosa, natural era su estilo así que se dejó suelta su larga cabellera roja con unas ondas simples para crear movimiento y como toque final escoge una máscara bordada roja que coincide con el detalle en el vestido y que resalta su cabello
Tocan a la puerta y nuevamente es "Sebastien"—Hola de nuevo "Anastasia", estás impecable, muy hermosa, vengo a escoltarte, pero primero aquí está el pequeño control que te comente, funciona parecido un poco a lo que antes era el busca personas, tu lo oprimes y recibo una señal de alerta, guardalo en tu cartera y por favor sigueme—.
Caminan por el pasillo como si fueran al pasillo central del barco pero antes de llegar allí, cruzan a la derecha y encuentran unas escalera en forma de Caracol, para llegar a una estancia mucho más exclusiva y elegante que en la que se encuentra ella, hasta las puerta reflejan que se trata de un lugar lleno de excentricidades y quien sabe que caprichos, está ansiosa pero a la vez curiosa, desea saber qué se trae entre manos este chico.
Llegan a una puerta y su representante llama, se escucha, —pasen está abierto—, y al abrir Melany queda impresionada ante la majestuosidad de este camarote, es de dos pisos, tiene sala, comedor cocina y una gran vista y en la parte superior supone está la habitación.
—Hola de nuevo "Sebastien", gracias por traer a mi lado a esta hermosa dama, los estaba esperando, ¿deseas un café?—.
—"Anastasia"—, pronuncia arrastrando un poco las palabras , —que hermosa, que honor tenerte aquí, gracias por aceptar mi invitación—, toma su mano, se inclina lentamente y la besa como una caricia con sus labios,—por favor pasa y sientete comoda—
—Gracias pero tendré que declinar su oferta, que tengan una feliz tarde, ya sabes "Anastasia", que si me necesitas llámame—, le pica el ojo como siempre y se retira.
Melany no sabe qué hacer, no quiere darle a entender a primera vista pero su actitud la delata, se siente tímida ante la presencia de un hombre que a leguas le brota la sexualidad por los poros.
—No debes estar nerviosa, solo deseo conocerte un poco, compartir una comida con una mujer hermosa, como tu. Sabes cuando era pequeño le tenía miedo al mar, nada me hubiese hecho pensar que en mi edad adulta estaría en un barco rodeado por el, claro yo tuve una abuela muy regia su manera de pensar era tienes miedo enfréntate a ello así que me inscribió en clases de natación y cada cierto tiempo me llevaba a la playa a practicar—.
—Muy inteligente su estrategia, entonces has de ser un hombre fuerte,sin miedos—.
—Fuerte puede ser, pero no sin miedos, siempre hay cosas que enfrentar en la vida, inseguridades, miedos, verdades, Cuéntame ¿cuál es tu temor de quedarte en este viaje?—.
—No diría que es temor, simplemente fui engañada para estar aquí y no venía con intención de que sucediera algo—.
—"Anastasia" te voy a poner esta situación hipotética y tú me darás la respuesta, si hubieses llegado a un crucero digamos normal con vacacionistas, conoces un chico con el que cenas y después bailas, sientes una conexión especial y entre besos se calientan y tienen intimidad y despues por una cosa u otra no se ven más o rompen, ¿Cuál sería la diferencia en que estes conciente de querer tener sexo con quien te atraiga y con la certeza que nunca se volveran a ver?—.
—Viéndolo así, tiene sentido este tipo de viajes, pero le quita el romance a la situación—.
—Se puede ser romántico, cariñoso, atento y detallista sin necesidad de estar enamorados—.
—Para mi el sexo siempre lo concebi unido al amor—.
—Te voy a dar otro ejemplo mientras vamos comiendo para no hacerte fatigar, acompáñame a la mesa por favor—, se sientan uno frente al otro y brindan con una copa de vino tinto que él ha servido. Como te iba diciendo puede el amor garantizar satisfacción s****l no necesariamente puedes amar mucho a una persona y no tener buen sexo—.
—Para eso es la comunicación, pienso que una pareja que se ama puede adaptarse también a lo que tu deseas—.
—Es relativo, pues cuentas con el hecho de que todas las parejas se comunican cosa que no es así, además de que todos los amantes no son complacientes y además como puedes decir lo que te gusta si no conoces tu cuerpo, si no sabes lo que te gusta, quizá te estarías limitando a lo que esa persona te quiere enseñar o compartir contigo—.
—Me haces pensar ,creo que siempre he tenido ideas preconcebidas—.
—Abre tu mente, déjate llevar, permitete conocerte a ti misma, ¿que puedes perder?, la persona que te ame, te querrá con defectos y virtudes y lo que suceda aquí solo será parte de ti y tu experiencia, quiero que me dejes ser tu guía en ese camino, que me permitas enseñarte el placer, eres hermosa solo necesitas confianza—.
—¿Y qué ganas tú en todo esto?—.
—Satisfacción, complacerme en un capricho; no te pido que lo hagas por presión ni por nadie sino por ti, porque lo deseas y quieres aprender, no lo pienses tanto—.
—De acuerdo, Marco—.
—Iré tan despacio como desees, no tengas miedo—.
—Y ¿qué pasará ahora?—.
—Solo déjate tentar—.
—¿A qué te refieres?—.
—Voy a comprobartelo ahora, déjame alimentarte y verás de lo que hablo.
—Está bien, pero supongo que no vamos a hacer una escena de la película nueve semanas y media, ¿verdad? —.
—En este momento no quizá más adelante, pero eres muy graciosa, ¿ siempre se te ocurren películas y canciones que coincidan con los momentos que vives?—.
—La verdad es que si, me surgen las ideas con facilidad—.
—Es una buena cualidad, ahora volvamos a lo que estabamos, como ser sensual sin sexo—.
El acerca su silla a la de ella y traslada su plato, recorre con uno de sus dedos sus labios, y ella los abre sutilmente para espirar, con mucha detalle Jhon, corta un trozo de carne lo unta en un poco de la salsa de aderezo que trae el plato y luego cuando se lo va a dar de comer esta abraza un poco con sus labios el tenedor lo que le da un toque sexi y a el le parece provocativo.
—Si lo haces un poco más lento excita, tienes un erotismo innato, ahora sólo déjame mostrarte cómo hacerlo, te puedes hacer deseable y desear aun siquiera sin tocar o ser tocada—.
—Enseñame—.
"Si la pasión, si la locura no pasaran alguna vez por las almas… ¿Qué valdría la vida?" Jacinto Benavente