Nuestras Mascaras

2481 Words
Toc, toc, —Señorita, "Anastasia", por favor, para la entrega de su invitación—. Melany no recuerda ni donde está, el reloj que programó simplemente no sonó, debe haberlo programado mal, ya el barco está en mar abierto, ¿cuando zarpó?, se tarda unos minutos en reaccionar y llegar a la puerta. —Hola "Sébastien", disculpa de verdad creo que me quedé dormida—. —También venía a indicar donde puedes pedir las comidas en el caso que la vayas a realizar en tu habitación, pues note que no pediste nada y ya son las tres de la tarde—. —¿Me comentabas sobre una invitación?—. —Si para esta noche tenemos la primera gala grupal, deberás ir con máscara, aca tengo una selección que realice para que escojas la que más te gusta segun el vestido que vayas a usar, si no te gusta ninguna de ellas no hay problema puedo traerte mas, son nuevas, si necesitas alguna otra cosas también me puedes comentar—. —¿Qué debo tener en cuenta para la gala?—. —Es un baile con cena, estarás en una mesa con nueve personas más, no deberás quitarte en ningún momento la máscara y la idea es conocerse así qué, engalana tu belleza, hoy es un día para arreglarse con esmero, para brillar, y los importante no tengas miedo ten seguridad en ti misma, eres hermosa, se pícara, pero distante, eso nos encanta a los hombres—. —Gracias, "Sébastien"—. Al cerrar la puerta se pregunta,  a qué se referirá con tanto tema de conquista, sabe que el crucero es para solteros , pero ella no está en busca de nadie, fue allí a descansar y nada más, "Melany dijiste, te prometiste que estarías abierta a nuevas experiencias, deja de ser tan quisquillosa", en fin era mejor de hablar con ella misma y ocupar su tiempo. Escogió un traje dorado, uno de los que las traviesas de sus amigas le habían escondido en la maleta, tenía un medio corset que acentuaba sus pechos pero con un corte bajo en la espalda, diseñado para seducir, la falda era larga pero con una abertura que dejaba entrever su larga pierna derecha, los tacones a juego eran altos pero lo suficientemente cómodos como pasar horas sobre ellos sin tener un esguince. Su cabello era otra cosa, era pelirroja y de melena abundante así que optó por hacerse un recogido a media cola con pequeños bucles, un maquillaje sencillo para realzar sus ojos castaños y por último una gargantilla larga que le caía en medio de sus pechos turgentes, si tuviera una camara se hubiese hecho una foto sus amigas nunca lo creerían, ella se destacaba por ser la más deportiva la chica que andaba cómoda y sencilla en sus pantalones de jean, claro cuando iba al trabajo usaba faldas y ropas más elegantes pero nada como esto. —Es que mi mamá me ve y no se lo cree—, se había hasta olvidado de comer con la presión de prepararse para la fiesta, —que hambre Dios me suenan las tripas—, fue a la mesa a ver que podía picar y se decidió por unos frutos secos, pero se estaba quitando el maquillaje, bueno luego lo retiraría, —Que difícil es ser glamorosa, ni pensar cómo haré para ir al baño si me dan ganas en este vestido mejor intento hacer antes de irme—. Cuando salía del baño tocaron su puerta, se repaso por última vez para cerciorarse que todo estaba en su lugar, se colocó un poco de perfume y las máscara, y tal como rocky III cuando se preparaba para pelear con Mr. T escucha en su mente la canción "ojo del tigre" y se siente lista para ganar el combate. —"Sebastien''. —Wow "Anastasia", me acabas de impactar, no me esperaba un cambio tan radical, estás deslumbrante, no he visto mujer mas maravillosa esta noche—. —Qué halagador—. —Digo la verdad no más, ahora escúchame bien esta indicación, cena con tranquilidad, interactúa con tus compañeros de mesa, baila, si tienes inconvenientes yo estaré en el salón ubicado lateral al bar estaré pendiente de ti, pero ya sabes donde encontrarme—. —Mil gracias de verdad—. —Ahora toma mi brazo y te escoltare al salon, ya sabes ten confianza en ti y tus decisiones—. A medida que va caminando su curiosidad iba a la par de su ansiedad, mientras se repetía el mantra "no debo caerme y oh Dios que no me pise el vestido", se deleitaba en la opulencia del lugar, con los nervios que había tenido al llegar había pasado mucho por alto, era un lugar bastante lujoso los camarotes estaban conectados a un pasillo central mediante ascensores de cristal, al bajar llegabas a un salón con una lámpara de araña que dominaba el lugar, se sentía cenicienta, nunca había estado entre tanto lujo. Debía mantener el tipo, así que del brazo de Sebatien trataba de mantenerse erguida e indiferente, pero por dentro se decía,  "Wow, que vaina más chula, ¿habrán otros ganadores del concurso aquí viviendo esta experiencia?, amo a mis amigas por haberme inscrito, que guay es todo me dan ganas de gritar, pero eso sería de chusma, así que mejor me tranquilizo, respira, respira, cálmate". Continúan caminando por un largo pasillo de tiendas exclusivas, hay grupos pequeños de hombres que observan curiosos el pasar de las chicas, algunas escoltadas otras no, el recorrido lo hacen despacio como si se tratara de una pasarela para modelar hasta llegar a unas escaleras anchas de madera y con adornos en dorado, comienzan a subir y Melany entre los nervios se pisa el dobladillo pero rápidamente Sebastien la hace recuperar el equilibrio. —Tranquila, nadie se ha dado cuenta, como lo hemos hablado ten calma, eres la más hermosa e impactante hoy, no has parado de atraer las miradas y atraerás mucho más la atención una vez lleguemos al salon—. —Esta bien trataré de calmarme—, hace varias respiraciones profundas y llegan a un salón súper amplio con muchas mesas, las sillas doradas al igual que las decoraciones en el techo y en los manteles grita elegancia y dinero, su acompañante y guía la lleva a una mesa un poco más apartada aún vacía, los presentes observan con detenimiento cada movimiento y como si "Sebastien" fuera un súbdito de la misma realiza se inclina y le besa la mano, gesto que no pasa desapercibido por los presentes y para rematar el momento con toda la picardía antes de retirarse le guiñe un ojo, a lo que Melany sin poder contenerse le regala una sonrisa expresiva. Mientras Melany ahora sentada en la mesa, intentaba sonreír y no lucir apenada, había capturado la atención de mucho de los hombres presentes en especial de seis pares de ojos que juntos en un grupo les observaban, entre ellos los hermanos Banner que desde que comenzó a caminar por el pasillo del ascensor la habían seguido, detallando sus movimientos, su forma de hablar y hasta de mover su cabello de fuego. —¿Qué les parece la chica?, creo que los tres estamos interesados en la dama, la verdad tiene un aire inocente pero definitivamente sexy—. —Bueno, "Blue" creo que a mi me tiene cautivado aún sin conocerla un poco, creo que pasaría unos momentos increíbles con ella me despierta mucho el morbo—. —A mí también, ya veremos a quien acepta, "Marco", como dirían en saw, "y que comience el juego"—. —La competencia solo agrega más emoción previa—, le comenta Jhon a Jhoseph cuando el otro participante los deja solos—. —¿Qué quieres hacer hermano, te la dejo a ti o quieres compartir en esta oportunidad?—. —La verdad es que no Jhoseph en este viaje mejor estar de manera individual—. —De acuerdo entonces,la verdad se ha dicho, voy a poner mis ojos en otra participante—. —Tengo que intercambiar puesto vom alguien de esa mesa para tener un mejor acercamiento—. —Entonces nos vemos mañana, que disfrutes tu noche Jhon, es decir, "Marco"—. Llegan los primeros participantes a la mesa donde se encuentra Melany y se van dando las presentaciones, las máscaras crean esa sensación general de pecado, de sensualidad, como si el hecho de tener el rostro cubierto diera una licencia a cometer los actos más lascivos bajo la impunidad, el ver sólo los ojos y labios de los participantes crean misterio y erotismo. Todo esto lo estaba analizando Melany cuando un caballero alto, rubio, unos labios carnosos, ojos azules y una sonrisa arrebatadora la sacó de sus cavilaciones, su antifaz era n***o, como su traje  y le hacia destacar aun mas la profundidad de su ojos y el hecho de como mordia sutilmente sus labios, mientras los observaba pensaba "ay Dios mio que calor que me da, este papito, pero que sexi es". —Buenas noches hermosa dama, le debo preguntar si puedo tener el honor de sentarme a su lado y compartir esta cena—. —Por supuesto estaré encantada, de que me acompañes, además cómo puedes ver todavía hay muchos puestos por ocuparse, disculpa eso sonó chocante, lo que quiero decir es que para mi también es un gusto que me acompañes a cenar—, y él se queda impactado con esa voz profunda y s****l, esta chica parece ser una caja de sorpresas, a cada momento se pone más emocionante. —Y cuéntame chica de fuego ¿Cuál es tu nombre?, yo soy "Marco"—. —Yo "Anastasia", encantada de conocerte—, extendió su mano y se la estrechó, mientras él la veía directamente a los ojos pensando en lo hermoso de sus ojos almendrados y en la dulzura que expresaban luego su vista bajo a sus labios y fue su perdición eran carnosos y rojos como su cabello, desprendían una sensualidad increíble y lo más desconcertante es que no parecía darse cuenta. —Te quedaba más el sobre nombre de Ariel ¿Es la primera vez que asistes a este crucero?—. —¿Por qué te parezco una sirena?—. —No por el color de tu cabello—. —Claro, jajaja, la verdad es que sí, te voy a confesar que es mi primer crucero de cualquier tipo, es el primero que hago en toda mi vida la verdad, ¿y tú?—. —Tengo tres años asistiendo, pero no estes nerviosa, hay mucha gente agradable por conocer, no te presiones a hacer algo que no quieras o estar con una persona que no te guste, date tu tiempo no es obligado conocer y aceptar a nadie de inmediato—. En el ambiente suena la canción All of me, de John Legend y decide invitarla a bailar Jhon sabe que si desea lograr algo con esta chica debe tratar que se relaje, es su primera vez en un barco inmenso, con desconocidos y en este tipo de encuentros, en su caso hace mucho que él había perdido el miedo escénico, su abuela los había inscritos a su hermano y a él en clases de oratoria, además de las presentaciones en carreras de automóviles, de piano en el caso de el y de exposiciones de arte de Jhoseph, estaban acostumbrados al escrutinio social, se habían criado amantes de la adrenalina y al ser parte de una sociedad influyente estaban constantemente bajo el ojo atento de alta sociedad. —¿Deseas bailar?—, pregunta esperanzado. —Sí me encantaría, así nos relajamos antes de que sirvan la cena—. La toma de la mano y la lleva a un lugar un poco más apartado de la pista, allí le coloca la mano en la cintura y comienzan a dejarse por llevar por el ritmo, es una balada con un toque de kizomba lo que hace que los movimientos sean un poco mas sensuales, el entrelaza su mano con la de ella y la lleva hasta su pecho, por un momento se sienten como si fueran los únicos en la pista, ella puede sentir su aliento en su oreja y la hace estremecer. Como si estuvieran en una burbuja de tiempo pueden sentir y percibir cada respiración, cada aliento, cada movimiento, sus cuerpos cada vez más juntos, parecieran comunicarse, a Jhon me parece la criatura más apetecible que ha visto en mucho tiempo, su escote com esos pechos firmes y esa gargantilla que los acentúa aún más lo está volviendo loco, su mano roza la espalda desnuda de Melany y el contacto lo tiene aún más excitado. Termina la canción y vuelven a la mesa Jhon le explica que se ausentara un momento para buscar una copa y ella lo observa desilusionada, cree que ha tenido una mala impresión de ella y ha perdido el interés, cuando es todo lo contrario, ya que, se encuentra en el baño tratando de recomponerse, porque extrañamente el que se considera una persona en control y a veces hasta frío está excitado como si se tratara de un adolescente. Mientras tanto Melany está ahora compartiendo con una pareja que está besándose de manera apasionada lo que la hace sentirse un poco incómoda por lo que trata de mirar hacia otros lugares y como si de un salvador se tratara vio una mano extendida que la invitaba, al subir la mirada encontro a un hombre de cabello n***o, alto y ojos grises, su antifaz al igual que su ropa era n***o. —¿Deseas caminar un poco conmigo, para que conozcas otras áreas del barco?—. Sin pensarlo se levantó y se dejó guiar por los pasillos hacia la cubierta exterior, le haría bien refrescarse con la brisa del mar, el joven que iba con ella estaba en silencio expectante, al llegar a un lugar de poca luz bañado solo por la que provenía de la luna y las estrellas, el hombre la acorralo hacia una esquina para besarla por lo que ella forcejeó, hasta zafarse. —¿Qué te ocurre, estás loco?, ¿Cómo te tomas la atribución de besarme?—. —No seas santurrona, a eso es que vinimos o quieres que te pida matrimonio y te jure amor eterno, no seas estupida, me hiciste perder el tiempo—. —Pero ¿a qué te refieres con que a eso vinimos?—. —No te hagas la santa esto es un crucero s****l, para acostarse con cualquiera como se quiera, cuando compraste el pasaje lo sabías ahora quieres hacerte la mojigata  Melany no salía del shock, estaba en ¿un crucero de qué?
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