Marí Me quiero duchar, pero renuncio al baño. Aunque la cabina está fresca (no tiene el mejor aislamiento), tengo calor. No exactamente febril, pero sí sonrojada y cálida al tacto. Supongo que por eso lo llaman calor. No puedo conformarme. Me vuelvo a pintar las uñas y me pongo una blusa y una falda blancas sueltas y fluidas, y luego voy a la cocina a comer algo, olvido lo que estoy haciendo y entro a la sala común para dejarme caer junto a Kennedy en el sofá. Ella está holgazaneando y jugando, su barriga llena con lo que sea que atrapó antes en su caza. Annie está en su silla habitual, ocupada con su crochet. Ella está aprendiendo por sí misma, así que hay mucho que desanudar y murmurar en voz baja. Una está en su habitación, planeando o lo que sea que haga allí. A ella le gusta su pr

