Temprano por la mañana los primeros rayos de sol que se adentraban por la ventana acariciaban el rostro de Rachel haciéndola despertar de su sueño. Fue directo a su habitación pero no había nadie, tomó el teléfono y comenzó a llamar a Josh pero enviaba a buzón. Comenzó a sentirse un poco angustiada y llamó a Rafael. —¡Hola Rachel! ¿Sucede algo? —¡Hola Rafael! Quería preguntarte si sabes algo de Josh, no fue por nosotros al aeropuerto y no llegó a dormir a casa. Estoy muy preocupada no responde su teléfono. —¿Qué, como que no llegó a casa? Rachel no te preocupes yo lo buscaré te llamo en cuanto sepa algo. Era sábado y no trabajaban en el consultorio pero fue para revisar las cámaras de vigilancia. Al llegar, revisó los videos de las cámaras y pudo darse cuenta que Ann subía a su aut

