En las oficinas de GW Ling se moría de la angustia pero trataba de mantener la calma, daba vueltas por la recepción con un cigarro encendido entre sus largos y delgados dedos, pasaba su mano pálida entre su cabello por la desesperación de no tener ninguna noticia habían pasado un par de horas y ya comenzaba a impactarse . Su teléfono comenzó a sonar y respondió de inmediato. —¡Señor la encontramos! —¡Enviame la dirección! Sin decir nada salió corriendo del edificio y tomó el automóvil qué Ming había conseguido. Ming corrió detrás de él sin dudar ni un poco. —¡Señor! ¿Qué sucede? —¡Tao encontró a Rachel! —¡Iré con usted! Gabriel los siguió algunos segundos después pero ya habían partido no pudo preguntar lo que sucedía. —Llama a Gabriel y dile que traeré de regreso a su mamá.

