Noah Cuando llegamos al ático la deposito en el suelo, he venido con ella como costal de patatas y necesita recuperar la respiración. —¿Deseas beber o comer algo? —me mira con sus ojos brillando de deseo. —Sí, a ti…, tienes todo lo que deseo comer y beber —sabe como descontrolarme con dos palabras. Me apodero de su boca pidiendo paso para introducirme en su interior. Exploro su cavidad en un beso demandante y necesitado. Ella ahoga sus gemidos contra mis labios haciendo que mi excitación suba de nivel. Lame y muerde estirando de ellos mientras sus manos tocan todo de mí, haciendo que mi temperatura suba unos grados más. Mete sus extremidades por debajo de la camiseta, mientras sus dedos van haciendo estragos en cada tramo de piel que acaricia. Continúa tocando como reconociendo lo

