Narrador Omnisciente Noah se acercó a su luna mirándola con devoción. Jamás se hubiera imaginado que se sentiría tan completo y feliz, ella lo era todo; su oscuridad se desvanecía cuando la tenía en sus brazos. Ella por su parte, estaba hipnotizada por su compañero, su centro punzaba de una manera asombrosa. Se sentía como una ninfómana, incapaz de refrenar el deseo voraz que sentía por él. —Cachorra, tu olor a excitación me está matando —decía él con la boca rasposa. —No puedo evitarlo mi alfa, a mi mente llegan imágenes de lo que me quieres hacer y no soporto el calor que emana de mí —le contestó ella ronroneando, haciéndolo enloquecer. La tomó por la nuca y delineó su cuello con cadencia embebiendo su olor. Ella en respuesta jadeaba sin control mientras él acariciaba sus brazos y t

