Capítulo 22 Rumbo solitario —Debo irme —José, por favor, ¡Deja la terquedad! ¡No vayas! ¡No vayas! Por favor, te lo pido, José, José, escúchame, por favor, deja la ter… —¡Basta! ¡Ya basta! ¡No más, Martha! ¡Ya! No me digas nada, ya lo decidí, debo ir a acabar con esa cabaña, la que una vez fue nuestro hogar —Sé que te duele dejar este lugar, a mi también me duele aunque no me creas, nuestro hijo creció aquí, pero escúchame, hoy ha sucedido algo que en años no se había presentado, todo concuerda con ese tronco que habéis traído, es algo maldito o no se que, pero eso es el culpable, piensa en tu hermano, el tronco que él también tenía en su poder y ahora mira su cabaña vuelta cenizas, están muertos, y no hay nada que puedas hacer, nada, no vayas por favor, no quiero perderte —le dijo Ma

