NARRA GINA. Jamás rogué por la ayuda de nadie, ni necesité que alguien me ayudará. Ya que por más que siempre pude contar con otros individuos, comprendía que en algún momento nadie me ayudara y eso me daba cierto temor. Es por eso que siempre intente encargarme de todo sola y así evitará la dolorosa decepción de descubrir que nadie me ayudaría. Pero hoy deje esa coraza de lado, por el hecho de que aunque me cueste admitir Olivia me había ayudado en varias ocasiones y en el momento en el que me vi en apuros comprendí que debía buscarla. –Explícame que está sucediendo, ¿Qué es lo que te tiene de esta manera? –preguntó tomándome de la mano y guiándome hacia la silla, una vez que tomé asiento la observé desde allí. –Es que… algo terrible ha sucedido…– intente explicarme buscando las palab

