NARRA OLIVIA WHITE. Hay personas que son como imanes, las cuales nos atraen tanto que es casi imposible no seguir con el curso del magnetismo que nos provocan. Observaba la lluvia, mientras la noche comenzaba a hacerse aún más fría y lamenté no haberme traído ningún abrigo. De reojo observé hacia la Blackblood, está tenía su mirada perdida y estaba visiblemente enojada, o tal vez frustrada pues debía volver a aquella ciudad destruida. Sentí un poco de pena por ella, aquí al menos tenía la comodidad que nunca antes había tenido, sin embargo, prefería que sufra algunas carencias a que la maten. Sin duda ahora que no estaban los delincuentes que intentaron robar su casa, al menos ahora podría vivir en paz, y yo me aseguraría de que tuviera alimento suficiente, sé que no debía cometer el mis

