NARRA OLIVIA WHITE. Quité rápidamente mi mano de su hombro y puse ambas manos en el volante. –¿Realmente crees en todas esas mentiras que dijiste en tu discurso? –preguntó Gina llamando mi atención. Esta conversación no terminaría bien, es por eso que decidí guardar silencio como respuesta, ya que tal vez nos quede unos pocos minutos juntas y no quería desperdiciar peleando. –Responde –insistió. –Tal vez –contesté viendo el muro a lo lejos. “Por favor Gina, no comiences una pelea ahora mismo”, rogué internamente. –¿Por qué las dijiste entonces? – preguntó curiosa, dude si responder, ya que siempre fui muy reservada de mi misma y compartir información siempre me costó. –Ellos preparan la mayoría de mis discursos –confesé. –¿quieres decir que solo dices lo que ellos quieren?. ¿cómo u

