NARRA GINA. Mientras caminaba por aquellos pasillos tan conocidos para mí, tenía mi vista en el suelo, mirando como mis zapatos se embarraban a medida que avanzábamos, mi mente estaba dispersa y está repetía una y otra vez las palabras que mi padre había dicho aquella última vez que lo vi. “Esta es tu familia, es tu sangre”. Miré hacia una ventana en donde un pequeño me observaba escondido tras la pared. “Esta es tu familia”, esa palabra se aferraba a mis pensamientos y se reproducía una y otra vez mientras cada rostro perdido me observaba y lastimaba con solo verlo. –¿De qué murió tu padre? –pregunté cortando él silenció, –De lo mismo que están muriendo todos aquí –comenzó a decir, lo mire intrigada. –Por la radiación de los desechos, mi padre trabajaba recolectando la basura de toda

