14

724 Words

Las semanas comenzaron a correr con vertiginosa velocidad. Agustina había visitado el departamento de Federico con frecuencia y él solía aparecer en la playa para llevar tanto a Agustina como a Lucas hasta su casa. Aunque aún encontraba difícil hablar con el pequeño él parecía no notarlo, ya que subía con gusto a aquel auto que se había convertido en uno de sus lugares favoritos. Aquella noche, que habían compartido disfrutando de su cada vez más íntima sesión de sexo, Agustina se vestía para regresar a su casa. Nunca se quedaba a pasar la noche y él había dejado de insistir, que aceptara que él la llevara ya era mucho pedir. -Ya estoy lista.- le anunció Agustina cuando terminó de atarse los cordones y sin hablar él abrió la puerta para bajar hasta la cochera. Cuando subieron al auto

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD