Liam daba vueltas de un lado a otro por la sala de espera del hospital, el viejo Harris lo observaba desde donde estaba sentado. —¡Por Dios, muchacho! Siéntate un momento, sé por lo que estás pasando, pero actuando desesperado no lograrás solucionar nada, solo te dará un colapso. —Perdón, abuelo, pero no ha salido el médico para informar como se encuentra Emma, y necesito saberlo a la brevedad, o entrare ahí sin autorización, no me importa que los médicos me llamen la atención. Liam se sentó junto al abuelo, minutos después, un médico salió para informarles el estado de Emma. —Familiares de la señora Taylor? —Somos nosotros, pero su apellido es Harris, no Taylor. —El abuelo le dio un discreto golpe con el codo a un costado, no era el momento de hacer ese tipo de aclaraciones. —La int

