Decir que estaba feliz con la decisión que tomo su jefe sobre dejarlo de cuidador de la chica, seria una completa blasfemia, pero debía soportar hasta que consigan el dispositivo y atrapen a los malos, solo cuando ella ya no corra peligro, quedará completamente libre de su presencia, porque a la final es inocente de toda situación en la que esta envuelta.
Thomás miró por un momento hacía un costado, allí estaba la chica dormida plácidamente en el asiento.
El avión llevaba media hora en el aire era de noche, para ser exactos las tres de la mañana, él aún no pegaba el ojo y debía hacerlo porque le esperaba unos largos días cuidando a esa chica extranjera, lo único que no podía negar es que a pesar de su torpeza, tiene una fisonomía hermosa, un cabello marrón ondulado que le llegaba a la cintura, unos preciosos ojos color caramelos que mantiene cerrado por el estado de calma en que esta y una piel un tanto bronceada.
Él ahora que la detallaba mejor, hasta podía gustarle, pero su actitud tan infantil lo hace perder la paciencia.
De los labios del agente se escapó un largo suspiro para de esta manera alejar su mirada de ella, estaba seguro que el simple hecho de llegar varios días sin descansar bien, lo esta haciendo pensar cosas que no debe, la chica es solamente una misión, por haber llegado a tiempo a encontrar a la verdadera encargada del dispositivo en el aeropuerto, por eso debe mantenerse como el guardaespaldas personal, porque ella entro al sistema de protección a testigos.
Cerró los ojos apoyando su cabeza al otro lado del asiento, listo para dar una siesta antes de llegar a su destino.
(...)
―¿Entonces, eres como un niñero?―pregunto la chica al agente que iba conduciendo rumbo a la "misteriosa" casa.
Thomás rodó los ojos con fastidio, desde que se habían bajado esa mañana del avión, ella no paraba de hacerles preguntan sumamente tontas acerca de su trabajo o de las cosas que él hace normalmente, ya estaba perdiendo la paciencia, de verdad no comprendía como en la madrugada pensó tantas cosas absurdas de Venus o peor el sueño que había tenido con ella.
―Solo te protejo de que no te maten, niña―respondió con seriedad el agente.
La chica se quedo en completo silencio después de aquella respuesta, sabía que estaba haciendo enojar a su "protector" y cuando lo terminaba logrando él la trataba con mucho sarcasmo, por lo que decidió quedarse callada, mientras miraba por la ventana el hermoso paisaje natural. Lo único que realmente esperaba es que toda esta película se acabará, para poder irse a la casa de su abuela, que de seguro la lleva esperando desde hace ya un tiempo, pero la situación se torno peligrosa a estar en riesgo su vida.
En toda su vida jamas le paso por la cabeza a la castaña estar en un convertible n***o sumamente carísimo sentada en la parte del copiloto, casi siendo perfecto a no ser por una sola cosa que la tenía tensada, y era la actitud que él tenía constantemente con ella, sabía que no le agradaba pero deseaba saber el verdadero motivo para tratar de mejor y no hacerlo más enojar.
Venus se esta completamente maravillada por la estructura de la vivienda del agente, la cual, era grande y espaciosa, una casa cubierta de enormes ventanales que la hacían ver aún más moderna.
―Baja―habló con ese típica seriedad el hombre.
Ella siguió la indicación para salir del vehículo, y de esta manera poder observar mejor el lugar donde se iba a quedar con el chico, es muy bonita a decir verdad, esta fascinada por tener una casa hacía de bonita, realmente estaba pensando en ver si la aceptaban en la CIA, porque si que tenían unos autos e inmuebles bellísimos.
―Woow―fue lo único que salió de los labios de Venus.
El agente se posó a un lado de la chica con un pequeño equipaje provisional que la agencia le brindo mientras terminaban de revisarle el equipaje para encontrar el dispositivo de una vez y de esa forma tener todas las evidencias de los tráficos ilícitos de la organización kamen.
―¿Vives sólo?―interrogó al hombre, caminando justo detrás de él para ingresar a la casa.
El joven Smitt saco las llaves de su bolsillo para ingresarla, y abrir la puerta principal de su residencia vacacional; luego se dirigió hasta la sala para colocar la maleta de ella allí.
―Sí.
Un escalofrió recorrió la columna vertebral de la chica, por un momento pensó en el hecho que se quedaría con un hombre que ni conoce bien, y que si quería podría abusar de ella y eso de cierta manera le daba pánico. Pero cuando volteo a mirar la expresión del agente con el ceño fruncido le dio a entender que tal vez él sabía lo que acababa de imaginarse la castaña.
―Ni siquiera se te ocurra pensar eso de mi.―habló lo mas pausado Thomas. ―No eres mi tipo―añadió poco caballeroso.
Venus abrió ligeramente dispuesta a decir algo en su defensa pero solo le salieron balbuceos incomprendidos, por lo cual simplemente prefirió fruncir el ceño molesta, a la vez que cruzó sus brazos a la altura de su pecho y volteo la mirada hacía otro lado, porque realmente se hacía sentido ofendida por esas palabras.
―No es que seas un galán de telenovela―susurró la chica, para comenzar a examinar la casa por su cuenta.
Él rodó los ojos con fastidio.
《Bien, no lo niego es guapo pero también un idiota》pensó Venus, mientras que se mordió el labio inferior.
Ella solo debía tratar de evitarlo el mayor tiempo posible, así vivieran ambos en la misma casa por el tiempo que terminará esa absurda misión y pudiera ir a casa de su abuela a terminar sus vacaciones sin más cosas que pusieran en peligro su propia vida...
Continuará...