"Frente a mí estaba la enorme reja que me separaba de aquella casa, de la cual hui una noche pensando que no regresaría, pero en ese momento en definitiva no tenía opción. Todos los caminos me llevaban a él, además estaba cansada de seguir buscando en lugares donde claramente nadie me aceptaría, donde esos rumores eran mi carga más pesada en aquellos días." —¿Cómo dijo que se llamaba? Preguntó el hombre enorme, vestido de n***o, que se encontraba detrás de aquella reja y miraba a Aileana con un poco de indiferencia. — Dígale que soy la chica que nunca mira su camino. A Aileana le pareció algo curioso que el personal de vigilancia era muy diferente al que ella conoció, pero no le tomó mayor importancia sabiendo que Diago era hombre aparentemente con mucho dinero. Después de algunos m

