02

980 Words
-Bueno, la cena estará pronto, ¿Por qué no van sentándose?- preguntó Lenny mientras que ingresaba en la cocina. En el comedor solo quedaron Bella, Petra y Luke. Pero que conveniente. Bella tragó en seco. Se había preparado para esto toda la semana, y había dejado en claro que lo que hacía era por Lenny, no dejaría que la parejita arruinara su estadía. Petra parecía decirle un montón de cosas a Luke, se notaba nerviosa y el rubio aún no procesaba lo que estaba pasando. ¿Esa era Bella? -Isabella, cuéntanos sobre Canberra.- dijo algo tímida Petra luego de largos minutos donde Bella solo se limitaba a jugar con su celular. -¿Qué quieres que te cuente?- preguntó usando un tono de voz duro.- ¿Quieres que te cuente sobre los hombres?- el rostro de Petra mostraba pánico, miraba a Luke algo asustada.- Oh, ellos están muy bien, en realidad. Hay muchos hombres casados, pero eso no es importante para mí y supongo que para ti tampoco lo seria.- Formó una sonrisa satisfecha en su rostro. -Bella...- fue la primer palabra que Luke le dijo a la rubia, su tono era algo reprochador. Ella lo miró con una cara neutra, alzó una ceja y sonrió al ver la incomodidad de los dos. -¡Oh por Dios, Luke! El sexo no es un tema tabú.- observó cómo este tragaba saliva. Su mirada se dirigió a la morocha.- No te culpa, también tuve sexo con Luke. No es la gran cosa, conocerás mejores.- estaba siendo la mejor perra, justo como lo había planeado. Los tres en la sala se quedaron en silencio, la tensión seguía y seguía aumentando. La pareja al parecer no podía entender que lo que acababa de pasar era real. Bella estaba tranquila por fuera, pero por dentro se moría. Estaba frente a Luke, cielos, ¿Cómo podía estar cada día mas lindo? El resto de la familia llegó a la mesa y comenzaron a comer. Bella actuaba normal, estaba bastante cómoda al lado de su padre, este le preguntaba cosas sobre su carrera y cosas del día a día en Canberra y esta le respondía alegremente. Ya estaban todos en la sala de estar, tomando un café, la charla seguía normalmente. Bella se paró en silencio y se dirigió a la cocina sin que nadie se diera cuenta. Abrió la heladera y sacó de ahí una cerveza fría. Se apoyó contra el mueble y suspiró, dándole un trago a la bebida. Ya estaba aquí. No había vuelta atrás. Se encargaría de hacerle la vida imposible a la pareja. No dejaría que se salieran con la suya tan fácilmente. Estaba actuando como una maldita desgraciada, pero con algo tenía que divertirse en estos meses. Rio al recordar la cara de los dos tortolos ante sus palabras. Iba a ser muy entretenido ver como intentaban ocultar que ella les caía mal. La chica vio como alguien abría la puerta de la cocina para entrar, pudo divisar a Luke, quien al verla abrió sus ojos y se dio vuelta con la intención de huir. Bella negó con la cabeza y dio otro trago a su cerveza. -No te morderé, Luke. No tienes que escaparte.- lambió sus labios, viendo como el recién llamado se giraba con miedo y se acercaba. Inspecciono a Bella de pies a cabeza, ella no se inmutó. -¿Realmente eres Isabella?- cuestionó. La rubia frunció el ceño, mientras que bebía nuevamente. -¿Sorprendido?- respondió con otra pregunta. -Apenado.- escupió. Se mantenían el contacto visual, jugando a quien era el primero en ceder.- La última vez que te vi beber terminaste con un coma alcohólico.- Luke abrió la heladera y sacó otra lata de cerveza. Bella rodo los ojos, acercándose a Luke poco a poco. -Wow, aun estoy en algunos de tus recuerdos. Es bueno saberlo.- sonrió coquetamente, viendo como Luke entraba en pánico ante su cercanía. -Bueno, tu recuerdas que el sexo conmigo no era ¨la gran cosa¨- fue turno del alto de caminar hacia Bella, quedando ella contra el mueble de la cocina y Luke frente a ella. Luke mojó sus labios lentamente con su lengua, o bueno, fue en cámara lenta como lo vio Bella. Bella sabía que había mentido respecto a eso, por supuesto que fue la gran cosa tener sexo con Luke Henderson, al fin y al cabo, ella lo amaba y no era solo sexo. La rubia mordió sus labios mientras que volvía la vista a los azules ojos del australiano. -¿Acaso...- comenzó a susurrar, acercando su rostro al de Luke, lo volvería loco, lo había planeado desde un principio, se consideraba una chica con el suficiente autocontrol, ella sabia hasta donde jugar.- ... herí tus sentimientos, bebé?- terminó muy cerca de sus labios, demasiado, tanto así que casi se estaban rozando. Luke no se apartaba, seguía hipnotizado por aquella chica y sus inusuales movimientos. Eso él no se lo esperaba, Dios, ¿Qué le habían hecho a su Bella?  Pero Luke no podía moverse, estaba disfrutando de aquel sutil toque, estaba disfrutando de la cercanía de Bella. Cielos, comenzaba a calentarse y su maldita novia estaba en la habitación de al lado. Eso estaba mal, estaba jodidamente mal. Bella disfrutaba de ver como Luke estaba entrando en una especie de ataque. Sabía que él se quería mover, que se quería apartar pero su cuerpo no reaccionaba, su jodido cuerpo quería más. Pero Bella no iba a ir más lejos. No hoy. -Demasiado fácil, Luke.- murmuró en sus labios, luego de quedarse un segundo más en esa cercanía, se liberó de Luke, tomando su cerveza y alejándose lentamente. Luke cerró sus ojos con fuerza, mierda. No podía ser tan estúpido. Tenía una novia. Tenía a Petra, ¿Por qué su cuerpo había reaccionado tan fácilmente a Bella? Ahora sabia que tenía que prepararse mentalmente, porque esa Bella le haría perder cualquier índice de control. Tenía que prepararse. Porque la tormenta Cooper había comenzado.
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