81. Espérame Sara Sara —Papa, ya quita esa cara…nada va a pasarme. —Alexandra me convenció de salir con los chicos, asegurando que ella se encargaría de mí. Yo tampoco me siento tan convencida, pero si es por darle gusto a mi prometido, creo que puedo hacerlo. —No lo sé, tengo un mal presentimiento. —Viene hacia mí y me abraza muy fuerte. —Aunque ya creciste, ya eres toda una mujer y pronto vas a casarte, aún siento que eres esa bebé que tuve en brazos no hace mucho tiempo. Eres mi niña, mi milagro. Ojalá no hubieras crecido y te hubieras quedado pequeñita. —Levanto mi cara y lo miro para saber si está hablando en serio y parece que sí. Ruedo los ojos, pues sé que está hablando en serio. —Papá, papito. No puedes desear eso. Tenía que crecer y me siento feliz de tenerlos en mi

