—¿Qué cojones es esto, Dan? —siseó Marcus, apretando el libro con tanta fuerza que sus nudillos se pusieron blancos —esto no es lo que hable con ella, esta información yo no se la he dado. Dan tragó saliva, Marcus le dio el libro para que leyera, no podía creerlo. —Ha sido una jugada maestra, Marcus. No tengo ni idea de cómo lo ha hecho, pero Maya ha desenterrado hasta el último detalle de tu pasado. Todo está ahí, expuesto para que el mundo lo vea. Marcus tomó el libro y lo ojeó de nuevo, sintiendo que la rabia y la incredulidad crecían con cada página que pasaba. Su infancia de abusos y abandono, sus años en las calles, su implacable ascenso en el mundo de los negocios... Maya había escrito lo que él le había dicho, pero más adelante se encargó de desmentirlo. Escribió sobre cómo

