No la toques

1184 Words
19 años después —No puedo creer que nos hayas metido en esto, ¿En que estabas pensando Ximena? — Tobias, encolerizado, pide una respuesta a su novia. —No sabía de que se trataba, mis primos no me dijeron cual era el trabajo — Ximena miente, siempre se ha sentido acomplejada por no tener una familia adinerada, en cambio, su prima Sofía goza de lujos que su padre puede darle, sin embargo, las dos son igual de ambiciosas y faltas de escrúpulos y James no se queda atrás. —Nos vamos ahora mismo, no vamos a participar en esto — responde el joven con decisión y toma a su novia del brazo. —No van a ningún lado, ahora que saben de esto se quedarán — habla James, novio de Támara a quien ha secuestrado con ayuda de su hermana Sofía, la mejor amiga de Támara. —No estoy dispuesto, no soy un maldito delincuente como ustedes — espeta Tobias al par de hermanos. —Sí te vas, te culparemos del secuestro, nuestras familias gozan de dinero y buena reputación, te hundiremos con solo tronar los dedos — amenaza Sofía—. Sé que tienes una hijita, se quedará sin padre, tendrá que visitarte en la carcel. —Son unos infelices — grita Tobias e intenta golpear a James pero este lo amenaza. —Vas a cuidar de ella o ahora mismo llamo a la policía, nadie dudará de mi palabra, pasarás al menos 20 años encerrado por secuestro. —Tobias, has lo que ellos dicen, no tienes opción, piensa en Natalia — con fingida preocupación Ximena interviene para que su novio acepte el trabajo de vigilar a Támara, quien está dentro de la bodega con los ojos vendados al igual que las manos. —¿No entiendes la gravedad de esto? — Inquiere Tobias incrédulo ante las palabras de su novia. —Lo entiendo, pero ya estas aquí, ellos podrían mandarte a la cárcel y tu hijita se quedaría sin ti, ¿como se sentirá al saber que su papi esta en la cárcel? — Ximena deja que unas lágrimas falsas bajen por sus mejillas — lo siento, es mi culpa, debí averiguar de que se trataba antes de traerte aquí. —¿Te quedas a vigilar o prefieres ir a prisión? — James hace la última pregunta. —Me quedaré, pero no pienso participar en más que solo vigilar. —Buena decisión — responde Sofía en tono altivo e irritante para Tobias. James abre la puerta de la bodega, Támara esta de pie con las manos atadas a una vieja tubería, sus ojos están vendados, luce nerviosa pero sobre todo enojada, sus labios están apretados y en su frente se aprecian varias arrugas por tener el entrecejo fruncido. —¿Qué quieren de mi? — pregunta Támara con valentía aunque la realidad es que tiene miedo. James y Sofía se colocan los dispositivos que les distorsionan la voz para no ser reconocidos. —Dinero, tu papi nos dará todo lo que pidamos a cambio de dejar libre a su hijita — responde Sofía con tono de burla. —Vividores de mierda— espeta Támara con desprecio. —Engreída, deberías tenernos más respeto, no estás en posición de ser una niña audaz — se burla James —Son ustedes los que no están en posición de exigir, no son más que escoria — La mujer atada de brazos se atreve a hacerlos enojar, lo que la hace ganarse una fuerte bofetada que al tener los ojos vendados la hace perder el equilibrio y caer de rodillas, enseguida recibe una patada en las costillas que la hace doblarse solo un poco debido a que sus manos están amarradas a una tubería. —Basta — se escucha la voz de un hombre sin ser ridiculamente distorsionada, Támara percibe que ese hombre la ha salvado de recibir más golpes. Tobias evitó que Sofía siguiera golpeando a Támara, se enfureció al ver que ella abusaba de la condición de la pobre chica que se encontraba totalmente indefensa, le sorprendió ver que el novio de esta no la defendiera, al contrario, parecía satisfecho al ver que su novia estaba recibiendo una lección. —No te metas, solo estás aquí para hacer lo que digamos — interviene James dejando en claro que ellos son los líderes del nefasto secuestro. —No es necesario maltratarla, no voy a permitir que la vuelvan a tocar — amenaza Tobias sujetando el cuello de la camisa de James. Sofía se ríe al ver la acción, le parece ridículo que un hombre de clase inferior como lo es Tobias se atreva a amedrentar a James, todos, a excepción de Ximena, estudian en la misma universidad, aunque Támara perdió el semestre por todo lo que sucedió en su familia y Tobias es el único que está en esa escuela por ser un excelente alumno y estar becado por su buen desempeño. —Estúpida, te crees superior al golpear a una mujer atada de manos, ¿por qué no me sueltas e intentas hacer lo mismo? — La reta Támara y Sofía intenta hacerla callar por medio de violencia, pero una vez más Tobias se lo impide. —No vuelvas a intentar tocarla, te lo advierto — de nuevo, Támara escucha que ese hombre la ha salvado de recibir más golpes, aunque en dos ocasiones la ha defendido, Támara lo considera escoria al igual que a los otros dos que ha escuchado. —Vámonos, vendremos después, será mejor que tu papito coopere o no la vas a pasar nada bien niñita mimada — avisa James y Tobias no puede creer tanta infamia, en la universidad era bien sabido que James y Támara eran novios, apenas tenían unos cuantos días saliendo, pero el rumor se había corrido en todo el campus. —Así reciban mucho dinero, seguirán siendo escoria — Tobias se sorprende con las palabras de Támara, al parecer, no puede mantener la boca cerrada, se encuentra en total desventaja y aun así se atreve a provocar a sus captores, reconoce que es una mujer que se pasa de audaz. —No sabes quedarte callada, veremos si sigues igual de envalentonado cuando sientas hambre y sed, por que he decidido que no nos comunicaremos con tu familia sino hasta mañana, te dejaremos sufrir un poco más — retrunca Sofía pensando que Támara mostrará sumisión, pero se equivoca, con esfuerzo, se pone de pie y se coloca erguida. —Son ustedes los que están desesperados por conseguir dinero, no soy yo la que estará más ansiosa por que esto termine — se burla Támara y escucha como la mujer frente a ella resopla de insatisfacción. —Vámonos — ordena el hombre con voz distorsionada — vigilala y cuidado con lo que hagas. Támara escucha a las dos personas alejándose y segundos después otro par de pisadas, cree que se ha quedado sola pero se da cuenta del error cuando el hombre le habla. —Tranquila, todo saldrá bien — Támara se da cuenta que entonces eran cuatro personas las que estaban frente a ella minutos antes.
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